martes, 11 de noviembre de 2008

CAFÉ CALIENTE EN TARDE FRÍA DE OTOÑO



Habíamos comido un plato de pasta con queso italiano, espeso, pero muy rico. Algo de rúcula acompañaba el plato. Me sorprendió ver cómo mis labios se marcaban en blanco sobre el borde del vaso de agua. La tarde caía afuera. El color de la piedra se hacía más intenso bajo el oscuro cielo, que parecía quería romper de un momento a otro...

La música sonaba de fondo. Me gustaría poner algún título de canción, el grupo, pero sinceramente no lo recuerdo. No estaba escuchando la música. Durante un rato él empezó a hablar más rápido. A veces me costaba seguirle. Por lo que fuera, aquella tarde era especialmente dura, y la conversación, de vez en cuando se rompía entre silencios con ausencias mías a cada momento...

Volvíamos a estar uno a cada lado de aquella mesa. Volvíamos a comentar lo que tantas veces habíamos hablado y nos divertíamos pensando en los planes futuros que estarían todavía por llegar... Comentamos la actualidad, la que radiaban las noticias. Hicimos nuestras apuestas de aquellas elecciones... Y cuando la realidad se puso más dura que la realidad misma, dejamos atrás el informativo y regresamos a la mesa...

"Mira estas fotos", me dijo, "¿qué te parecen...?". Entonces vi muchas cosas que antes no había visto, me sentí identificado y mordí en mi memoria golpeado por aquellas imágenes que concienzudamente guardaba en su álbum personal de fotos...

Bajamos a la calle. Paseamos por la ciudad. Y nos sentamos a tomar un café caliente a la sombra inexistente de Santa Catalina. Era una tarde fría de otoño. Ahora lo recuerdo todo...



lunes, 10 de noviembre de 2008

EL PEQUEÑO ALVARO CRECE



Estampa familiar! ¿Verdad? ¡Qué sorprendido me he encontrado cuando he cruzado el pasillo en casa de José y María! El pequeño Alvaro se sujetaba de pie, mirándome de frente, en su moderno tacatá... Me ha sorprendido mirarle su carita de niño mayor, porque aún lo recordaba bebé de las últimas veces... Le veo menos de lo que me gustaría -como me suele pasar tantas veces- pero nos guardamos un tiempo de vez en cuando y compruebo cómo crece, cómo le salen los dientes, se le oscurece el pelo, se hace más alto, dice papá y nos sorprende a cada segundo con una sonrisa... ¡Es que es impresionante!

Álvaro, ya lo sabéis, es mi ahijado. El hijo de dos de las personas más importantes de mi vida, con los que hoy he podido disfrutar de un auténtico tiempo de paz... De vez en cuando, frenar en esta vida de excesos y prisas es el mejor de los regalos. Y hoy ha sido un domingo en toda regla: he comprado la prensa, he comido con José y María, mientras el pequeño Álvaro dormía en su carrito y, en los postres, se ha despertado para regalarnos sonrisas y un par de ojazos que no han dejado de mirarnos en toda la tarde...

Lo mejor ha sido pasear con él. Pasar el domingo con él. Convertirlo en el protagonista de este domingo tranquilo (¡plácido domingo!) y en familia... He disfrutado de un día genial. De unos amigos geniales. Y de mi pequeño Álvaro... El pequeño Álvaro... ¡Qué crece!

sábado, 8 de noviembre de 2008

NOCHES DE RONDA

Calcula las sonrisas que ves en las siguientes fotos...

19.00 SMS: "La he tenido en el trabajo. Necesito fiesta.". "Me han mandado un mensaje, alguien que quiere salir de marcha, pero no les conoces... ¿La liamos?". "Luego se apuntan éstos". "¿Y eso?" "Pues que llevamos así dos semanas...",...



Gimme Hop, jo hanna gimme... Dando vueltas a un billar se hacen amigos. Jugando al billar. Bebiendo junto al billar. Fotografiándose cerca del billar... "No dejéis las bebidas encima del billar". Risas. Y las cinco de la mañana...



Vamos abrazaditos los tres... Como María Dolores Pradera, exactamente como ella,... La noche se mezcla entre humo y madera de ron. El limón lo mata todo. Suenan grupos españoles y en la pantalla George Michael... Una fiesta en condiciones surgida de la nada. (¡Qué cena tan divertida, qué de risas,...!).



Y a ti, amigo Miguel, que no te veten. Servidor siempre dispuesto a defenderle de los degenerados obreros que se le quieran a usted deshacer la casa... Me diste lo que me tenías que dar (frase al estilo M.A.Z.) y te llevaste pal pelo... Se nos rompió el alcohol, por culpa de la grúa. Me guardo tu abrazo, y el de los demás...

Gimme Hope, jo wanna, gimme...



Si estamos todos juntos es que va saliendo la cosa. Como nosotros, que vamos saliendo. Qué poco entramos, pardiez! Gran noche: ya de madrugada.



Ellas. ¡Juas que me troncho! ¡Cuánto nos tronchamos! SMS: "ando muerta, ya estoy mayor"... Qué risa de noche. Sobre todo eso: qué risa.

viernes, 7 de noviembre de 2008

HOY NO, ¿VALE?


Hoy iba a poner aquellas fotos divertidas de anoche. Y a contar mil cosas como cada día. Pero me has llamado a media mañana y me has dicho cómo le va... Hoy se me ha quedado el cuerpo helado. Hoy lo habéis adivinado y habéis empezado a mandarme mensajes y a llamarme personas de vital importancia que habéis ido apareciendo en los últimos años de mi vida...
Hoy era que sí, pero todo se ha convertido en mejor mañana. Por lo menos no ha sido un no. ¿Sabes cómo me he quedado, verdad? ¿Lo intuyes? Me ha roto, por muchos lados... Hoy no me apetece poner aquellas fotos divertidas de la otra noche... Aunque ahora me vaya a vivir otra. Hoy no, ¿vale?

QUIERO SER...



Amaia Montero, comienza en solitario... ¡Preciosas!

jueves, 6 de noviembre de 2008

COSAS QUE TENGO A MANO




Un cielo azul claro salpicado de algodones blancos.
Un suspiro a tiempo.
Una alegría repartida.
Mis fotos de toda la vida.

Tengo a mano un bostezo.
La sonrisa de un niño que, empujado, me mira a la cara.
Latidos del corazón: Siento.

El olor a mina.
La sal de las pipas...

Un recuerdo.

Temo el silencio en mitad de la calle.
Un azucarillo se deshace sobre el hielo.
El olor a café hecho en otra casa que no es la mía.
El olor a madre que cazo en vida.

Una esperanza.
La llamada esperada que ya no esperas.
La noche que no lo pensé.

Un beso.

El apretón en el hombro de un hombro amigo.
De un hombre amigo.
De una mujer.

Cada vez que me dicen que me aprecian.

Cada vez que me siento importante en la vida de alguien.

Una cena, a mesa puesta. Con postre al final.
Un paseo cuando me apetece andar.
Una canción gritada desde dentro.
Un libro que abandoné antes de abrir.
Una página más por pasar.

Un rato contigo.

Las propuestas que no me espero.
Las que espero y llegan.

La amistad que mantengo pese al tiempo.

Ganarle al olvido que ya no olvido.

La noche que pasé junto a la playa.

La vida entera.
Y los que por ella pasan...

NO PARO DE CANTARLA...


Hay canciones que nos las quedamos por unas horas, unos días, y no cesamos en nuestro empeño de silbarlas, tararearlas o cantarlas... Debe ser que tenía mucho que darte, tantas cosas que contarte,...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

REENCUENTROS



Anoche volví a compartir mantel con la dulce inglesa de la melena rubia. Ayer las graves risas de Kamp volvieron a repicar en mí. Y la astuta delicia de Imu. Y la bondad de Stoby, y la sonrisa de jugador de golf que tiene Steve... Anoche sentí la respiración entrecortada de Piru. Y volví a olvidar el nombre del primo, oriental y sonriente, patrón de un cibercafé en tierra de desconexiones... Anoche vi de nuevo la instantánea disparada al acabar la cena, tras darnos las direcciones, los teléfonos, los correos, los amores y la amistad de por vida. Anoche volví a sentir la aspereza del mantel de cuadros, me repitió la ridícula ración de canelones y sentí el calor de la pizza de Steve... Anoche recordé cómo se negaron a servirnos alcohol. Como ahuyentaba los mosquitos de la noche y sentía el fuego de la hoguera tan lejana... Ayer, rescatando mi memoria, los reencuentros me atracaron casi de medianoche. Saltaron a mi encuentro desde el objetivo de un fotógrafo que me empujó a la aventura de mi vida y me recordaron todos y cada uno de los segundos que vivimos juntos...

Anoche volví a jugar con la vela que alumbraba la mesa.

martes, 4 de noviembre de 2008

IGUAL ES EL DIA DE OBAMA



No me importaría nada. Cuando Hillary se quedó en el camino, él empezó a ser mi opción y la de muchos... Tiene carisma, liderazgo, empuje... Todos los ingredientes con los que puede contar un candidato que el día de mañana nos defraude. Pero hoy se elige el presidente del mundo y en el duelo, me quedo con Obama (de lejos).

Me gusta el candidato demócrata por muchas de las cosas que defiende en su programa, porque es el triunfo de los que lo tuvieron difícil, porque es el ejemplo de que al final de la película no siempre pierden los buenos y, sobre todo, y de una manera más visceral, porque Obama ha conseguido ser un político que ilusione a la gente por la política.

Adoro la política. La bien entendida, que no sabe de triquiñuelas ni insultos. La que no se alimenta de vividores que parasitearán en la res pública... Obama ha ilusionado a muchos de los que nos critican estar en el juego. Y quizá, sólo por eso, ya merece la pena tenerlo en cuenta. Por ilusión, algo tan sencillo que a mí me sigue emocionando... Yo hoy votaré por Barack!

lunes, 3 de noviembre de 2008

NUNCA FUI EL CHICO DE LA MOTO



Nunca fui el chico de la moto, el que te esperaba a la puerta del instituto, a lo Marlon Brando, calzando una camiseta ferrys blanca de manga corta y unos vaqueros desgastados. Nunca fui el que se mataba contra el aire, sin miedo al asfalto, buscando en las noches el equilibrio perdido de las luces de los edificios que desafiaban al vértigo. Nunca fui el chico de la moto que se batió contra el frío abrigado en su chupa de cuero, con la nuca rapada y la cara marcada por la velocidad. El que apuraba los cigarrillos negros consiguiendo en cada calada que el humo remase contra el cielo, mientras mi mirada oscura te miraba de frente. Nunca fui el chico de la moto que aparcó en el mirador más alto para comprobar como la noche se cernía sobre la ciudad. Nunca fui el chico de la moto que pisó el cigarro tras apurar la última bocanada de nicotina... Nunca fui el chico de la moto con el que soñabas y por el que perdías el sueño... Yo nunca fui.

domingo, 2 de noviembre de 2008

CALLES DE PIEDRA



Las dos juntas paseaban a la pequeña niña de la mano. El suelo rezumaba el agua caída durante toda la noche. Las aceras empezaban a secarse empujadas por las estufas que ardían a toda leña dentro de las casas. Y las paredes soltaban sus últimas gotas sobre las calles de piedra.

El frío lo tomó todo. Se apoderó de nosotros por un momento y nos tumbó, de repente, en mitad de un calendario de invierno. La noche se había hecho larga. La lluvia repicaba en los cristales y, arriba en la claraboya, golpeaba con mayor fuerza. No cesó la lluvia en toda la noche, lo escuchaba a través del balcón, repicando el agua caída desde las tejas, en la cima de cada casa. Las calles de piedra se convirtieron en improvisados riachuelos que, aprovechando el ras del terreno, se desnivelaban de calleja en calleja y buscaban nuevos ríos mayores...

Ellas paseaban junto a la pequeña por las calles de piedra. Lo hacían de la misma manera, buscando a otros mayores de la mano para seguir sus cauces... La niña se giró, me miró por un instante y, aunque me hubiera gustado aguantar su inquieta mirada, no sé por qué, miré al cielo y comprobé que los claros empezaban a romper la lluviosa noche en dos... Me perdí en el cielo. Y sentí como mis pasos rascaban las calles de piedra. Y noté también sus pequeños pasitos...

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...