lunes, 22 de abril de 2013

MADRE TIERRA


El día de hoy, internacionalmente, es el de la Madre Tierra. Calculo que habréis salido de casa, como yo, sin saberlo y pensando, como mucho, que el día de hoy es el segundo lunes no festivo consecutivo que se nos cuela en el calendario. Pero hubo una época, no muy lejana, cuando las preferentes nos importaban un pimiento y las primas de riesgo, dos, que andábamos todos mirando el cielo con sus nubes tóxicas, pensábamos en desalar los mares y nos contábamos los unos a los otros, que los plásticos que unían los botes, había que recortarlos, porque muchos iban a la mar y en ellos se ahorcaban los peces... Ahora, como andamos con la mirada puesta en otras cosas, calculo que millones de peces mueren a diario sin que nos demos cuenta. Nos hemos inmunizado a muchas cosas y lamentablemente aún más a la ecología. Aunque es cierto que cada vez somos más recicladores porque nos acostumbramos desde el cole a separar por colores. Decir que hoy es el día de la madre tierra, es mucho. Aunque no lo pensemos. Decir la madre tierra nos hace maldecir los incendios que nos asolaron hace unos meses y asustarnos de los que puedan llegar, mirar al cielo y comprobar como un manto de gases grises nada nobles se apoderan del entorno y esperar a que la noche, con su contaminación lumínica, nos impida ver esos cielos estrellados que en los veranos de mi infancia me sirvieron para pedir tantos deseos en aquel campo de futbito de Sarrión, donde me tumbé más veces que corrí...

El mundo se nos ha desecho en las manos, como hielo que se funde, a una velocidad de vértigo. Hemos sido capaces de condenar nuestro futuro y la herencia de nuestros nietos por un progreso que no sabemos a quien hace progresar. Y ahora que la crisis ahoga, no miramos a los ríos y a los montes porque bastante tenemos con mirar nuestras cuentas corrientes... Podíamos aprovechar hoy y hacer un alto en el camino. Podiamos hoy mirar a la naturaleza, y dar las gracias por tantos dones, que tenemos olvidados. Por tantas piedras en el camino, por tantos cauces que se van secando, por tantos trinos que nos despiertan hasta en la ciudad... Aunque sólo sea un día, y tal vez porque es lunes, creo que merece la pena que nos pongamos ñoños y celebremos que hoy es el día de la naturaleza. Aunque sólo sea por eso...

Pd: Miro la naturaleza y recuerdo Glendalough.

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