lunes, 2 de noviembre de 2009

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS



Me llega esta foto hoy con un remite especial. Es remite de felicidad en horas de ausencia y de búsqueda de una sonrisa, de un buen momento... Me envían foto de mi niñez, rescatada y pasada por el escáner de la vida. Y soy yo. Soy yo con muchos años menos de los que tengo ahora y de los que tenía en esa foto. Soy yo en aquél entonces, lejano y olvidado, en el que todo el mundo me decía que me parecía a Kevin Arnold, el protagonista de "Aquellos maravillosos años". Soy yo en la época que perseguía por el patio al último que le hubiera golpeado una bola de papel de plata. El que jugaba a béisbol con el envoltorio del bocadillo de atún, siempre peor que aquél embutido de fiambres que llevaba algún compañero. Los días de matemáticas con Don Rafael y de literatura temprana con Don José. Me vienen aquellos maravillosos años en que me escapaba a Sarrión cada mucho, casi siempre. Para repasar las calles como si fueran ríos, absolutos. Y nos robábamos los besos soñados con nuestros amores de verano y empezábamos a fumar, nicotina escondida...

Ver la foto me ha devuelto a cuando la hice. A cuando la di. A cuando soñaba con ser adulto para seguir siendo igual de feliz que en aquellos maravillosos años... Y lo soy. Me siento afortunado. Desde luego...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me han venido a la memoria las calles en las que inexplicablemente nos perdiamos durante algunos veranos...
T.Q.
M.

Miguel Angel dijo...

La verdad que sí Jaime.... cuantos recuerdos. Esos veranos en Sarrión. Una parte de mi vida muy alegre y en la cual tuve la suerte de conocerte. Cada cierto tiempo miro las fotos de Aquellos maravillosos años y se me vienen un monton de recuerdos.

Recuerdos desde Barcelona.

Saludos.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

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