martes, 12 de julio de 2011

DÍA SIN CÁLCULOS


No ha sido un día fácil. Ni difícil, ni duro, ni denso, ni tenso... No sabría definir el día de hoy. Ahora, a punto de acabarlo recuerdo que hemos tenido una tormenta de verano, que se ha desplomado el cielo de repente, cubierto el día desde primera hora de la mañana. Tuve el entierro del tío Mariano, el clima me devolvía a la India de 2008 por una humedad de más del noventa por ciento que me clavó en Delhi... La muerte de Mariano ha despertado otras heridas del pasado, me ha entristecido el llanto de María Jesús, pero era su trámite, el que tenía que pasar; me ha dolido el llanto de mamá, que la humaniza más, las lágrimas escapadas de Mercedes... En familia, una vez más, despidiendo a otra persona de la familia. Y volviendo sobre mí muchos recuerdos, muchos momentos, muchas sensaciones, muchas lágrimas de ayer... Y de antes de ayer.

Hemos comido en familia, en el restaurante El Temps, junto a la casa de mis padres. Estuvimos los que quedamos, a excepción de Óscar y Edurne, nuestra pequeña alegría. He regresado a casa en metro, compartiendo mi paseo con el cielo. En casa ya, he visto como se cubría de una oscuridad absoluta el cielo y se desplomó en mil lágrimas más que cubrieron de lluvia el suelo... Me he ido para el Ayuntamiento, teníamos pleno. De cuestiones de trabajo nunca os hablo. No lo haré hoy, aunque me vayan sentimientos en algunas de las cosas que allí me ocurren... Regreso a casa y hablo por teléfono, dejando la tele de fondo, como acostumbro... Hace calor, temperatura de noche húmeda, de calor veraniego, de doce de julio,... Calor absoluto. Como el día de hoy, que no sabría calcularlo...

No hay comentarios:

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...