lunes, 4 de octubre de 2010

Y POCO MÁS



No sé por qué, pero cada cierto tiempo, vuelvo a mis recuerdos del Tíbet... Y me imagino curtiendo el frío con una sudadera, notando como se me corta la cara a base de helor y poco más...

Anoche me acosté rondando el final del día y revisando fotos: me vine a las del viaje de la India y directamente al espectacular paisaje lunar que descubrimos camino del Lamayuru. Ladakh, en el fondo. De mis recuerdos, de mi corazón, de mis sueños,... Como diferencia máxima.

Esta mañana me he levantado y me he puesto mi traje chaqueta: corbata. Celebrábamos el día de la Policía Nacional. Y luego la nostalgia y un vino de honor. La nostalgia aprieta de manera inconsciente. Es como esas canciones que, de repente, empiezas a tararear y te preguntas ¿por qué esta canción ahora? Verdad... Por cierto, que cada vez, me sorprendo cuando me pongo a cantar... El aire es espeso, el viento no cesa y el verano de San Miguel se alarga. La gente se mueve con ritmo de lunes y para mí, Lamayuru proyecta una sombra que refresca poco, pero que está presente y se agradece...

A veces siento mi calor, mi pesar, mis cansancios y sin darme tiempo a reaccionar me descubro fresco, alegre y activo. Soy demasiado dinámico, acaban por decirme los que conocen mi agenda. Pero esta es mi vida, aunque me imagine no sé por qué, pero cada cierto tiempo, que vuelvo a mis recuerdos del Tíbet... Y me imagino curtiendo el frío con una sudadera, notando como se me corta la cara a base de helor y poco más...

No hay comentarios:

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...