miércoles, 5 de mayo de 2010

RETALES

Llego ahora a casa, del programa. Estoy contento del resultado. Cansado y con un leve dolor de cabeza (es un dolor que convive prolongado conmigo). Me duelen las arrugas de los ojos. Me hago mayor, inevitable. Afortunadamente. Pero noto hoy los pliegues en torno a los ojos... La vida sigue igual, que cantaba Julito. Y la mía pasa hojas y capítulos mientras el alma, el corazón o la cabeza se quedan atados y, como una losa, pesada, frenados. Son los evidentes, los que conocéis o poder suponer. Pero así como hay días que vivir es un trámite, hay otros que se complica la propia existencia y se alarga, como una goma de mascar, quedándose atrapada entre los dedos... Hoy, me escribió: "Tú no te arrepientes de nada". Y calculo que en líneas generales, no. Pero si echara los restos, y fuera valiente, echando los arrestos, pienso que sería probable que tuviera pequeños arrepentimientos, que de nada sirven ya. ¿Por qué nos arrepentimos? Yo he aprendido a no hacerlo para no quedarme atado a aquello que no quiero ser, no quiero pensar, no quiero,... Me planteo irme a leer ya mismo, ahora que le he cogido el gusto nuevamente a los libros y al sueño.
Me contaron una vez que almacenamos nuestra vida en pequeños cajones. Que en cada uno de ellos guardamos sentimientos, sensaciones, momentos, recuerdos,... Que es nuestra manera de organizar de manera racional todo lo que nos va ocurriendo. Y así me encuentro yo. Como en un tapiz de patchword, riveteado finamente y conteniendo tejidos, colores y texturas distintas, como la vida misma. Siento, en estos momentos, que muchos cajones que debería de haber cerrado están entreabiertos y siguen respirando. Siento que muchos de esos pequeños cuadrados contienen sus brillos y otros son brutalmente mates. Algunos no combinan, como deberían de hacerlo, para ser el tapiz bello que quisiera tener, pero reconozco que, si no todos, casi todos, son retales estupendos de una vida feliz. Retales, al fin y al cabo, de telas ricas y preciosas, propias, mías, compartidas...

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