martes, 2 de diciembre de 2008

EL RESCATE DE MI NO



Soy muy afortunado. No sé cómo se llaman mis ángeles, aunque sospecho quienes son... ¡Y no dejan de guiarme y de cuidarme! Gracias por estar a mi guarda.

Os cuento mi milagro...

Me siento delante del ordenador. Día malo, desde luego. Muy malo. Me siento ante el teclado con la intención de escribir un artículo que se llamará "No".

Tenía la foto elegida. Una señal de prohibido. Lo más gráfico para decir que no.

Y el texto: "No quiero más. no quiero, puedo y no quiero. No quiero seguir dejando de cantar y de sonreír cuando voy a trabajar por la calle. No quiero el miedo. No quiero seguir luchando por serenar las aguas turbulentas de mi vida. De esta vida mía. No quiero seguir en la desconfianza y en el temor de perderme a mí mismo. No quiero seguir luchando por hacer comprender a algunas personas cercanas que todavía nos merece la pena. Ni que descansaría si al final todo fueran dos cubatas sobre una mesa y unas risas. Y unas olivas. Y un limón exprimido como el de Cyrano (aquél sitio donde me llevaba a mí mismo para regalarme unas risas y el mejor ron con coca cola preparado de toda la ciudad). No quiero seguir intentando hacerte creer que yo creo y en ti, especialmente. Porque al final siempre hay un capítulo que lo confunde y da con mi novela al traste. Estoy cansado de demostrarle a cada segundo a quienes no me demuestran nada, ni se plantean el demostrado. No quiero seguir mirando al suelo cuando mi cielo es azul y está cubierto de ángeles bellos que me cuidan. No quiero sentir este dolor que no sé trasmitiros, yo que soy ahora un volcán desbocado de sensaciones. No quiero seguir siendo el niño excesivo que siempre he sido. No quiero respirar a medias. No quiero sentirme esclavo de una pena que no llega, de una tristeza que no nace porque no me resisto a resignarme. No quiero decir no y es todo lo que me sale... ".

Y llega tu mensaje móvil, y me siento feliz, afortunado,... Son las once de la noche. Mis angelitos de la guarda no duermen,...

Pero cuando vuelvo al ordenador todo se vuelve NO de nuevo. Y es no quiero... Y es más el me lo debo, mi respeto, que querer quitármelo... No quiero seguir siguiendo. No quiero si no es conmigo. Como siempre he sido yo. Como siempre ha sido SÍ...

Todo se nubla más. Se cierra mi cabeza y brotan los "no" que me regalo a capazos en este mar de dudas y rabias. En este mundo de locos cuerdos que se enloquecen por la cuerda... Regreso volando al Tibet, a aquella cima de Leh donde me prometí amor eterno... Donde me dije que no habría más dolor. Y la verdad, es que aquel dolor de antes de la India ya no ha vuelto nunca a mí... Estoy feliz de cumplirme mi promesa de respeto de vida. Pero la rabia no la dejé allí. Me traje el saco que ahora repleto, brota y pesa, sin saber si me merece la pena seguir cargando las losas enquilosadas...

Y cuando todo es negro. Y todo es NO. Aparece un mail en mi buzón. De mi hermano del alma, marinero en tierra. Hugo escribe: "Estaba viendo fotos de Egipto y me acordado de ti. Te paso unas fotitos faraón...". Y me trae andando por el desierto... Y mis labios sonríen porque los ángeles de la guarda me guardan más que nunca... Y me envían a Hugo con un detalle que no es de los de él, que es más de los míos, y me siento tocado por la varita de la fortuna y cobijado por Hugo, que era lo mejor que me podía pasar en estos momentos de la noche... Hugo viene y me rescata de mi no. Y me siento feliz. Y quiero decir "sí". Y lo digo: esta noche, digo sí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro de haberte alegrado el día y rescatarte del no. Siempre tiene que ser SI.

Un abrazo

Angelita dijo...

Coño! En Egipto también llevabas pareo? Pero ese es de cuerpo entero.

Anónimo dijo...

Lo que no sabes Angelita, es que debajo no llevaba nada, con lo mal visto que estaba en Egipto esto. Si es que siempre va provocando...

Lubi

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...