lunes, 20 de octubre de 2008

EN EL HIMALAYA



Ponerse a rebuscar en los cajones es lo que tiene... Yo lo hacía en casa de los abuelos cada verano al llegar, y sobre todo, me encantaba hacerlo cuando regresaba a Mislata después de tres meses en Sarrión. Lo hacía en el pequeño cajoncillo, lleno de hilos, que la máquina de coser de la tía Maruja tenía en un lateral, en su comedor de poca luz... Y en el armario del pasillo de casa de la tía Mercedes... Y la blanca portezuela de la cocina de la tía Ofelia... De vez en cuando abro los cajones de mi propia casa y me maravillo con la de cosas que me encuentro y no recordaba tener. Hoy he abierto un "cajón virtual", mi correo electrónico, cuando hablaba por teléfono con Aurora (me alegró mucho tu llamada) y me he encontrado fotos, recuerdos y personas... Os dejo la imagen del Himalaya, de mi vida en lo más alto, pero os iré contando, porque me estoy encontrando muchísimas cosas que empezarán a contarnos más historias... También desde lo más alto, espero.

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