lunes, 6 de abril de 2015

A LA SOMBRA DE LAS DIETAS TIRÁNICAS QUE NO CUMPLO


Lunes con semblanza de domingo. Lunes de pascua. Recién me siento después de improvisar una cena que me hace sentir aún más culpable. Me lo he prometido: mañana volvemos al duro invierno (en esta primavera retomada). Empieza El Hormiguero en la tele que veré camino de Bajo Sospecha. Mañana martes, campo de batalla. Nos organizamos ahora por whatsapp y echo la mirada atrás convencido que como en botica, hemos tenido de todo: programa en la tele, trabajo, procesión, asador, Sorsi e Morsi, Cyrano por tres, taxis, Denia, partes de accidente, horas de sueño, siestas perdidas,... Me vengo hoy de Denia con un descanso reducido acotado por manteles sin dietas tiránicas.

Mabel y Pepe nos acogieron en su casa: agradecidos. Por el paseo ayer al lado del mar, con Laura y Alberto, Kike y Edu, los anfitriones y sus hijos. Cenamos por aquí, comimos por allí. A la vora de la mar, que es como se respira en tiempos de crisis. He respirado, que era lo que necesitaba. Y he aterrizado con whatsapps de mi Anita Cuesta, de mi hermana que quiere café matutino, de mi Laura secretaria de falla,... de mi vida, real. Al fin. Y sobre todo, al cabo.

El jueves santo anduvimos por el Sorsi cenando y luego Cyraneando. El viernes volvieron los amigos de Cullera y nos vimos en Cyrano. Yo estuve de procesión. El sábado, cené en casa, y nos reencontramos con Diego Palacios, Laura y Alberto - en su frenesí postoperatorio - y Amparo y Richard, que venían de cenar y con Kike y Edu. El domingo me dormí: Edu me despertó al teléfono diciendo que le extrañaba que no respondiera a los whatsapps. No lo creí, pero me había dormido.

Y ayer y hoy, entre horas, comidas y helados, vinos y risas. Confidencias, algunas pocas, como los hombres buenos. Yo, uno de ellos. Que se enfrenta a un tiempo nuevo. Desde ya. (desde hace)

No hay comentarios:

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...