martes, 28 de julio de 2009

EL SOL DORADO



Imaginad una habitación antigua. Un reloj. Una ventana al mundo. Una silla repleta de libros. Imaginadla conmigo. Imaginad como de repente, en mitad del sueño, del más plácido de los descansos todo acaba. Y súbitamente, sin tiempo para reaccionar abres los ojos y despiertas.

Yo hoy me desperté en mi cama. Eran poco más de las seis de la mañana. Miré de nuevo el reloj. Las ocho marcaba. Y por la ventana que hay frente a mi cama, un sol cegador, redondo, perfecto, esférico, brillante, dorado hasta la irrealidad, abriendo el mundo ante mí. Nunca había visto un sol así. La habitación se ha encendido por completo. Estaba cegado, como si un cristal refractara contra mí con la intención de no dejarme hacer ni pensar nada. Todo dorado, pero de un dorado magnífico, cinematográfico, perfecto. Me he quedado anulado por la presencia de aquella luz. No he podido pensar nada, ni imaginar. Ni decidir hacia dónde irán mis pasos hoy. Simplemente, me incorporé en el lecho, miré al frente y compartí con la naturaleza un bello espectáculo, el más bello que recuerdo en los últimos meses...

Ayer me desperté con lágrimas en los ojos. Un sueño, que no llegué a comprender ni cuando el ansia que me provocaba acabó empujándome de la pesadilla al mundo real. Hoy, el despertar, ha sido calmo, relajado, precioso... Hoy volveremos a la marcha de caminos largos, de esperas, de silencios, de comentarios y de risas. A organizarnos el día con agenda incluída haciendo huecos en la nada a los que hace tiempo nos reclaman. Hoy nos pondremos calor a las espaldas y camino por delante, caminos largos... Pero el día no podía haber comenzado mejor. Un sol fuerte lo irradiaba todo. Espectacular, ya os dije.

lunes, 27 de julio de 2009

PUNXANT

La "Nit de la Punxà" es una tradicional noche en Valencia. Se celebra en la víspera de la Batalla de Flores, y sirve para ver cómo se ultiman las carrozas que al día siguiente festejarán la Feria de Julio por la Alameda. Me invitan a cenar en la Ciudad del Artista Fallero para vivir una fiesta en toda regla. Y además de pasarlo muy bien, que lo pasamos, me sirve la noche (a la que hace un año regresé desde la India) para reencontrarme con mucha gente, amigos, que hacía tiempo no veía. Para conocer a gente nueva. Para cien mil cosas...



Uno de los que me reencuentro es Emilio, cámara del "Tot és Festa" en la fantástica época de Canal 13. Repasamos con buen humor muchos momentos y nos ponemos al día. Nos tomamos una copa y charramos. Nos echamos unas risas con los demás y hacemos planes para vernos pronto. Una puesta al día en toda regla, vaya.



Con Sergio me echo cien risas y cuatrocientos bailes. Lo pasamos de maravilla, pese a la calor con que se castigan a los cuerpos que no paran. Y acabamos los dos convertidos en reyes de la pista.



No hemos parado ni un momento. Ni uno solo. De hecho, cuando me iba para Cyrano, nos rescata a Manolito, Ángeles y servidor Manolo Algarra a la puerta de su taller. Y seguimos la fiesta. Regresamos a la pista de baile y lo vamos dando todo hasta el cierre de la música, bajo las atentas miradas de los que nunca bailaron... Una fiesta por todo lo alto que acaba con nosotros en Cyrano. Carlos, Ana, Sergi, Laura, Josep, Manolo, Ángeles y servidor, mojito en mano. Calor a tope y silencio de primeras horas de madrugada.



Nos agenciamos unas risas repasando canciones de l'antigor, momentos divertidos de nuestras peripecias vitales y algún que otro sketch, como el de Josep y Manolito, que será difícil de olvidar. ¡Muy buenos!

Me voy a dormir. Llegadas ya las horas primeras de la mañana, no voy al Dockas, aunque me habían dicho de ir, pero prefiero descansar. Me despierto entre calores la mañana del domingo. Me bajo a comprar la prensa y hablo por teléfono con Toñi. Unas cuantas risas mientras me hago unas bravas y su cocacola. No leo los periódicos. Me hago una siesta, me levanto, reviso internet y me voy con José, María y Álvaro a ver a Hugo y Cris, que no les había visto desde hace tiempo.

Me alegra mucho estar con ellos, en Glasol, heladito en la tarde que refresca, y luego riendo camino a casa. Cris empieza rehabilitación en breve y seguro además que será rápida y eficaz. Un beso desde aquí, otro más. A los dos. Me piro a la Tasca en el autobús hablando con Pons de su rehabilitación de XL. Ceno algo, poco, con Pololitos, Alberto, Angelita y Manolito. Luego al Cyrano, café cortado, cigarro, risas y a casa. Leo la prensa. Me acuesto. Me dan las dos de la mañana y sigo mirando al techo... El fin de semana fue un no parar. Ahora a comenzar la última semana antes de vacaciones y a seguir con la parranda. ¡El caso es punxar!

sábado, 25 de julio de 2009

UNA GRAN NOCHE



Quedamos a cenar, que hacía tiempo no lo hacíamos, con José y con Moncho, con Laura y Carol, Sergio y David, Angelita y Manolo. ¡Un escándalo, oiga! Arramblamos con la mitad de oriente en el sushi japonés, wasabi a porrillo y pollo con chocolate. De todo, y en abundancia. Demasié. ¿Y risas? ¿Nos cabían más? La noche se nos disparó de una manera estresante planeando el futuro más cercano y dejándonos las sonrisas en cada sorbo. Un acierto.

En seguida, bajo los 27 grados de la medianoche, nos recorrimos Valencia centro. Cruzamos Gran Vía y nos adentramos por Reino hasta llegar al Cyrano. Era nuestra noche Cutty. La primera fiesta organizada, con Luis en Almería, al que echamos de menos. El local se nos llenó en plena calorada y entre copa y copa, fruta fresca, cigarrito, buena música y conversaciones. Muchas y muy diversas. Una fiesta en toda regla y con regalos. Y más risas.



Se dejó caer por allí el bueno de Raúl, con Vanesa y sus amigos. En la esquina final de la barra casi hasta que cerramos. No paramos de reírnos en todo momento. ¡Y con Rosario! No se puede estar más generosa. Raúl y Ángeles hacen una pareja estupenda, profesionalmente se entiende. Se han acoplado a la perfección, se complementan ante el micro que da horror y son dos grandes locutores menos valorados de lo que deberían de estar. Huelen a pareja dramática, de cine me refiero, que no de penas. Precisamente, son dos de las personas que conozcon que más y mejor me despiertan la sonrisa. Él con un surrealismo que resucita a Tip. Ella con una velocidad de ingenio que arrolla. Juntos, ganan, crecen. Resuelven. Mejoran. Increíble. Anoche fue un espectáculo continuo en directo, y a mí nada me gustó tanto como compartirme con ellos. Genial.



Y el resto... ¡Más o mejor! A parte de la saqueada de regalos, no pararon en toda la noche de trasladarse por las escaleras. Me contaban cada cierto tiempo como llevaban el calor de verano y la noche de Julio. Olvidé felicitar a Juan, cosas de mi memoria desmemoriada. Pero allí, en Cyrano la fiesta fue más fiesta que nunca. Lo comentamos Jorge y yo al sacar la basura, junto al contenedor. Estábamos tan ilusionados como sorprendidos... Y eso que la azafata de Cutty no se quitó el kimono... ¡Y mira que se le pidió!

Hoy me he levantado contento de verdad, que decía la canción. Con la alegría prolongada de lo que fue una buena noche y una mejor fiesta. Una magnífica velada en toda regla. El teléfono no para en todo el día: es mi santo y todo el mundo se acuerda de mí hoy. Eso también es bonito. Quizá, por ello, mi estela de optimismo me empuja todo el día.

Estoy en casa (¡qué raro!). Y me decido a cocinar. Bajo a comprar. Y al subir me preparo una fideua que mal está que lo diga, pero quitaba el sentido... Todo lo demás, un pacífico sábado que empieza ya a mover de nuevo... Estoy contento.





jueves, 23 de julio de 2009

EN EL CALOR DEL DÍA



40 grados dentro de casa. 42 en algunos lugares de la calle. Un viento árido de poniente asola nuestras vidas. No hay más calor que el de hoy. No se habla de otra cosa, cuando apetece hablar que es muy pocas veces. Calor absoluto. En casa, la botella de colonia arde. El suelo quema. El techo es fuego. Las paredes, infierno. Calor absoluto, calor letal... La calle muere en la tarde cuando refresca otros días. Pocos se arriesgan a sufrir estas temperaturas disparadas y disparatadas. Calor bárbaro. Una abuela juega con su nieta, valientemente, en mitad del parque. Hoy los amos no pasean de su correa a los perros. Y los gatos no campan a sus anchas por los tejados de mi ciudad. Calor mortal. 40, 41, 42,... Son las siete y casi media de la tarde y el sol no se apaga. Calor auténtico, infierno absoluto. El cemento se reblandece bajo los pies de los caminantes que buscan la noche. ¿Quién mató al aire? ¿Dónde está ese viento contaminado que tanto nos refrescaba otros días? El poniente lo deshace todo, como un machete destructor, fortalecido a base de golpes, de zas y zas, cortando por doquier la vida tranquila... El calor acaba creciendo aún más y nos condena a una danza de mosquitos. El suelo emana calor, lo rebota contra el cielo, que lo envuelve en gotas de fuego que se estrellan sobre nosotros... Es el calor absoluto, el calor de poniente. Calor letal.

miércoles, 22 de julio de 2009

O FORTUNA



Como una galleta china de la suerte, mi destino viene marcado por una buena noticia que rematará una mala jornada... Debe ser estupendo el fin de fiesta, porque el día se va, bajo las nubes, en una maratoniana sesión de buena racha y momentos especiales. A mitad mañana, suena el teléfono en el despacho y, oh sorpresa, Juan Pedro, de Lorca, aparece dos años después al otro lado del teléfono. Nos resumimos la vida entre risas y recuerdos, con promesas de vernos pronto, y siempre pendientes de todo lo que nos dejamos en estos casi mil días que pasaron sin saber nada el uno del otro y el otro del uno.

Al llegar a casa, mi madre me espera con costillas al horno y unas patatas con ali oli que quitan los sentidos, que diría la folclórica. Papá descansa en mi cama con Edurne, que acabó de comenzar la siesta de los cansancios infantiles. Comemos. Y después, al rato largo, me tumbo junto a mi pequeña sobrina que pronto despierta. De un salto, como hago yo cuando me despierto. Y con una sonrisa en la boca al descubrirme, oh sorpresa, a su lado. Como suelo hacer yo... Jugamos un buen rato. Escribe su nombre. Me cuenta la historia del pajarito lucho y hago fotos para constatar el paso del tiempo... La presencia de Edurne mejora, mucho más aún, el día. Las pequeñas cosas, que nos dejó el tiempo de rosas, en un rincón, en un papel o un cajón. Mi pequeña Edurne, cada día más Rosa, y cada vez más guapa y mayor. Paso la tarde con ella, como hacia tiempo que no lo pasaba. Una joya de día...

Al final de día una buena noticia culminará una mala jornada... Si es hoy, no sé qué puede ser... Pero debe de ser algo maravilloso. Me voy a la ducha. Tengo reunión, cena y tele. Después del programa saldré a pasear por el calor de la ciudad con los amigos... O Fortuna...

martes, 21 de julio de 2009

LA MAGIA



Tengo amigos que viven con pasión la magia. Carlos ha progresado que da horror. Manolo es un crack que me divierte cada vez que nos vemos... ¡La magia! Esa sensación que despierta, la ilusión y la emoción unidas por un extraño sentimiento de no saber de dónde surge... A mí me acaba de pasar algo parecido. Con la radio encendida, con el calor a cuestas, con el cielo cubierto, gris, metáfora del verano, me he enfrentado al teclado, a la pantalla en blanco y a la necesidad de escribir una vez más (y son menos de las que deberían haber sido). Con la compañía, inestimable amiga de la vida, de Angelita, nos hemos volcado ante el monitor y hemos ido desarrollando líneas y líneas, párrafos completos, de pocas acotaciones que dan vida a una escena más.

Aquí la magia. De repente, sin esperarlo, una situación que nace entre las risas cómplices de los dos autores. Y al acabar, complicidad absoluta, la necesidad de releer y actuar. Nos gusta la escena que hemos escrito esta tarde. Magia pura y dura. Una alegría personal y una satisfacción compartirla.

Han ido creciendo las palabras, apareciendo, con la varita mágica del tiempo, y reproduciendo un momento que ya imagino sobre el escenario. Cuando esto sucede es cuando me pregunto por qué no he escrito nunca, por qué nunca me he parado a disparar la chistera de los sentimientos que me emborracha cuando convertida en magia me produce la satisfacción que ahora me encuentro... Un momento único de satisfacción. La magia del espectáculo que brilla siempre por encima de todo...

JALA JALA

Sabéis todos lo que me gusta mi trabajo. Especialmente cuando salen adelante proyectos personales que me motivan de una manera más precisa. Hoy ha sido uno de esos días. Hemos organizado en la concejalía una jornada de municipalismo con alcaldes colombianos, casi treinta, a los que les hemos mostrado el municipio, su organización y algunas de sus dependencias. La actividad, más allá de lo señalado, ha sido muy gratificante por el calor de la gente que nos visitaba. Creo que todo el mundo estamos en este planeta para conocer gente, sino no nos habrían dotado de lenguaje y de la capacidad de comunicación. No hay nada como compartir el diálogo, aprender de los demás, escuchar y crecer. Hoy ha sido un día genial en toda regla.



Al finalizar las jornadas, nos hemos ido a compartir mesa y mantel para seguir conversando. El día, ya os digo, ha sido de lo más prolífico. A mitad tarde me he regresado a casa para ponerme al día y descansar algo. Luego, breve comisión de Interior en el Ayuntamiento. Y al acabar, con Jarillo, nos hemos ido de tapeo, mano a mano, y luego a una cena en Jala Jala. El lugar es una discoteca colombiana que hay en Valencia. Allí, los encargados del viaje habían organizado una fiesta colombiana con cena y nos han invitado a conocer las bondades de su país, de su gastronomía y de su fiesta, de su música.

No hará falta que os diga que no hemos parado de bailar, acompañados de ron colombiano y hielo. La fiesta ha ido creciendo hasta que nos ha tocado retirarnos a casa, llego ahora que os cuento esto...



Por este tipo de cosas, por estas fiestas, pero sobre todo por la cantidad de gente de otros lugares que puedes llegar a conocer es por lo que proyectos como el de hoy le animan a uno a seguir haciendo lo que más me gusta. Y a mí, como sospecháis, lo de hoy me ha gustado tanto... Habrá que repetirlo, sin duda alguna. Me voy a dormir contento (y cansado).

domingo, 19 de julio de 2009

WITH A LITTLE HELP OF MY FRIENDS...



Fue la banda sonora de mi serie de juventud, en la que yo mismo parecía protagonizar los capítulos de la vida de Kevin Arnold. La canción de Beatles y de Joe Cocker, entre otros muchos, podría ser la sintonía de un agradecimiento. Cuando los proyectos nacen, nada tan importante como tener con quien compartirlos y, sobre todo, tener detrás a personas queridas que sean capaces de empujarte, sujetarte y darte aliento. Anoche vinieron por el Cyrano mis gentes de Sarrión, mis amigos de la adolescencia entera... Quedamos a cenar por el cumple de José y sacrificaron una noche de bailoteo por entrar a gozar de las mejores copas de la ciudad... Para mí fue muy especial, aunque pude estar menos tiempo con ellos del que hubiera querido. Pero fue increíble en la mesa tener a unas, en el truc a otros, otros por la barra,... Mis amigos, mi gente, los que hacen que mis proyectos se conviertan en realidad...

Luego vinieron otros muchos amigos, de otros muchos grupos, de otros muchos sitios, y fueron llenando la noche de fiesta que es de lo que se trataba. Chupitos de piruleta en la barra del Cyrano, apoyados en las primeras horas de la mañana. Risas y canciones de Manolo García. Botellines de agua y sonrisas desde lejos. Y mil fotos...

Hoy hace un mes que tenemos el Cyrano abierto. Hoy hace un mes que susurra sus versos al oído cada noche y, por ello, tengo que darles las gracias a Luis y a Jorge. Muchachos, aquí estamos, en el barco, rompiendo el mar... A ver cómo seguimos navegando. Espero que bien. Seguro que bien...

Por lo pronto, anoche, me sentí muy orgulloso de tener tantos y tan buenos amigos. Ayer me alegré de haber crecido junto a ellos y junto a ellas. Ayer me vi, cansado, apoyado en la barra, mirando las caras con las que quiero seguir compartiéndolo todo... Ayer, una vez más, como siempre. With a little help of my friends,... Suena la música.

sábado, 18 de julio de 2009

AL RITMO DE MI AMISTAD

A las once y media, la salve rociera. El Albero. El calor de la noche mitigado por copitas de manzanilla y rebujito. Sabor a Hierbabuena. Nada tan valorado como el reencuentro con los amigos de uno, que son su mejor tesoro. Risas con Carlos. Grande como siempre, y un placer, después de un poco de tiempo, más del que estábamos acostumbrados, a juntarnos una vez más, y van mil, para echarnos unas risas alrededor de una mesa y un tapeíto... ¡Qué nos gustará a nosotros!



Poco después, la tenue luz del Cyrano. De nuevo una mesa, unos mojitos, unas cartas, muchos trucos de magia y más risas. La noche se nos fue recordando el pasado de las gominolas y los helados de los ochenta. Cada uno a la suya, y sumando todos. Una noche genial. Ya os digo.



El viernes por la mañana, a trabajar, que es lo que toca. Salgo tarde del ayuntamiento, pasadas las cuatro y llego a casa. Descanso algo, poco. Y menos con la calor del día, que hay que ver cómo nos aprieta. Por la tarde al Cyrano, donde se sirven los mejores mojitos de la ciudad. Siempre os he hablado de las bondades de las copas de este rincón de Ruzafa. Pues en el tema de los mojitos, cuarta y mitad. Con Gueguel y Carla, Luis y Jorge. Cenamos unas pizzas y nos vamos para el concierto de Amaral.



Hemos quedado allí con Tatín y Cati. Tato y Gema también se unen a la parranda. ¡Y de qué manera! El concierto de Amaral, un exitazo. Está a tope, pero además suena de maravilla y hacen un repaso a toda su discografía que no paramos de desgallitar en ningún momento... La noche promete, y de que manera. De vez en cuando, Luis y yo nos disparamos con nuestro "Zaragoza, zaragoza", que ya es un grito de guerra tradicional. Mucha risa. Mucha fiesta. Y una vez más, de regreso, como se regresa siempre, a Cyrano.



Tato, Gema y yo nos paseamos Valencia hasta llegar al coche, riéndonos lo que no está escrito. Y luego, en el Café, entre rones y gintonics, seguimos con la fiesta a la que se van uniendo los demás, los de siempre... Una noche de risas que cerramos pasadas las cuatro de la mañana. A tope. Y con dolor de mandíbulas de tanto reír... Nos deberíamos de mirar lo nuestro, yo creo.


Por la mañana, suena el despertador. Ducha y a la calle. Croissants duros de desayuno en el metro. Llego a la estación del Norte. He quedado con Angelita que nos vamos a Canet a celebrar el cumpleaños de Mabel. No hay dos señoras más cómicas que ellas en toda la contorná... Nos encontramos a Kepa. Leo el periódico mientras llegamos a Sagunto, dónde nos espera Pepe.


Comemos langostinos, clóchinas y paella. Melón de postre y helado. Café del tiempo. Y lo regamos con más risas y mucho cachondeo. Cigarros después, sobre el mantel. La tarde pasa y nosotros, de la mano, con ella hacia la noche. Ahora he llegado a casa. Me voy a la ducha tras pasar a dejaros este escrito. En un cuarto de hora llega Manolo y nos vamos a cenar con la gente de Sarrión... El ritmo, lo véis, es no parar. Es el ritmo de mi amistad... Que no cesa.





viernes, 17 de julio de 2009

MI MUNDO



He visto un mundo de montañas bajas y vientos morados.
He visto las olas de la tierra batirse contra la nada del aire...
Y ninguna vegetación,
la árida vista del futuro al norte,
del horizonte perdido.

Las nubes blancas copaban ese mundo
y lo encerraban bajo su manto esponjoso.
Viento arriba, la sombra.

He visto a los niños corriendo entre sonrisas eternas
dejando sus pies descalzos a ras de suelo.
He visto a los mayores caminar siempre.
Sin cesar. Sin cansancio. Sin muerte...

He visto el descanso perenne de una noche estival,
he sentido el tacto de la vida crecer junto a mis pies.
Lo he vivido... Y me ha gustado, tanto.

He sentido los sonidos más cautos de la vida,
he visto a mis amigos cogerme de la mano,
he oído las risas retumbar en las cuevas del futuro...

Es mi mundo.

jueves, 16 de julio de 2009

ESTE ES EL BOLERO ARRABALERO



Este es el bolero, arrabalero,
de una noche de verano,
de una virgen de marineros
que se nos fue cigarro en mano.

Estas son las coplas
de una tarde de oso bucos,
de siestas reales en tronos y alcobas,
que nacieron al cerrar, al cerrar los ojos cucos.

Estos son los remansos
de una paz bien merecida,
la última tarde de hoy, perdida en descansos,
ganando en segundos de sueño en vida...

Esto son las resueltas
de una comida entre risas,
de dos copas llenas, de aguas revueltas,
vacías en boca, sin pausa ni prisas.

Estas son los renglones
que me acompañan, calor en vano,
entre alegrías e ilusiones
de una noche de verano...

Estos son los prólogos escritos
de una cena en el albero,
entre amigos, que sean benditos,
y los susurros del te quiero...

Esta es la canción que se merece,
este diéciseis de todo y de nada,
la copa en la mano me crece
y las horas que quedan de madrugada...
Este es mi resumen de ser,
mi tarjeta de visita, mi grito en la noche...
Mi compañía, puedes ver
es la alegría del derroche.

Este es el bolero, arrabalero,
de una noche de piratas,
en el fondo de mar, marinero,
marinero en tierra, que todo alcanzas...

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...