miércoles, 26 de agosto de 2015
IBIZA
Los mensajes de Juanjo desde Ibiza me recuerdan que ayer casi navegaba sus aguas, entre Es Freus, el ancho estrecho de Formentera, y los atardeceres de Dalt Vila. Presiento que me echo a bucear ya en la rutina siempre diferente y en la monotonía que nunca es igual en mi vida... Dije que tenía nuevos retos por delante, y cumpliendo con ellos estamos. Pero presentir de vez en cuando un nuevo atardecer desde mi rincón del mundo, donde me escondí entre hielos y risas, o sentir el humo con que se cocinan las fortunas en mi cielo me devuelven a esa emoción con que revivo cada vez que me dejo embrujar por sus calles desnortadas, sus noches sin vela, sus mares calados... De vez en cuando, pienso, deberíamos de recuperar las fotos y la memoria, mirar atrás y soñar (con lo que venga por delante)... Yo, acabo de hacerlo. Acabo de recordarme entre calores y alegrías, bien acompañado, y me puse ya a contar las horas para volver allá donde los piratas conquistaron mis miedos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.
DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...
-
Viernes, mañana. Me acosté con el sueño que me trajo David en el maletero del coche. Y soñé, durante un rato largo. Cuando me desperté, desp...
-
No, no quiero escribir. Empiezo líneas y las borro de manera automática, porque me empeño en traer otras palabras a estas hojas perdidas que...

No hay comentarios:
Publicar un comentario