miércoles, 30 de marzo de 2016

LA CASA POR BARRER

Se va marzo. Sin una entrada, sin una hoja. Qué bien de aquellos tiempos en que entraba a escribir. Marzo fue fatal: abriendo restaurante, trabajando en la tele, con la política a cuestas y la falla con sus fallas. No fue fácil. Por eso echo en falta mis escritos, mis líneas, mis tiempos... Empecé a organizarme hace dos días sin saber a ciencia cierta cuándo podré mantenerme firme en mis propósitos. Vaya por delante que llevo dos días acostándome con la medianoche y despertando antes. Entrando a trabajar y tomando café. Rebajando la comida y las dedicaciones. Rebajando mis desafortunadas voluntades que nunca vuelan... que solo se sueñan. Ayer me crucé con Palmira en un puente de la Avenida del Cid y pensé cuándo le dedicaré su tiempo. Llegué a casa y construí un Poseidón con barro - vaya anécdota el barro para el dios del agua - y me acosté sin libros ni libras pensando que hoy, como es, sería otro día. Y nos toca tele. Aquí estoy. A punto de grabar programa, quien sabe si cenar rápido y de reunión con la agrupación de fallas. Mañana pleno. Con su intensidad. Y luego la noche y el viernes que huele a puente, aunque a mí lo mismo me tiene... que me entretiene. Así pues me va. Se va marzo y yo... la casa por barrer.

lunes, 29 de febrero de 2016

HABRÁ QUE SEGUIR REMANDO...



Nunca dejo de remar, porque es lo que siempre aconsejo a tanta gente que quiero... Pero es verdad que hay días que son lunes absolutos. Hoy tengo un día que solo se repetirá cada cuatro años. ¡Vive Dios! De esos que buscas una cama y un edredón que no tendré los próximos 20 días... Ni sus 20 noches. O sus 21. Hoy tengo un día para que me mimen en la distancia, para que no me minen las tentaciones oscuras que perfila el alma, hoy tengo un día para no escribir nada... Pero yo, aún así, cojo mis dos lápices y remo desde mi pequeña cáscara de nuez... Querría encontrar un mundo nuevo. Pero sin remar solo dejaría que me meza la corriente... y no soy yo de dejarme llevar. Ni traer. Hoy tengo un día que temo más que remo... y así no hay paraísos lejanos que descubrir. #Au #MeDesconecto #FelicidadBásica

viernes, 26 de febrero de 2016

UNA FELICIDAD ABSOLUTA


Hay una felicidad absoluta. Es la tienes el día que despiertas con una sonrisa. Que no hay pesares, que nada te arrastra... Esas mañana que tienes la sensación de que todo funciona aunque nada ande en marcha. Hay un "nosequé" que invade el cuerpo pocos días al año en el que tienes una tranquilidad absoluta y el estómago no te aprieta y los nervios no te cargan los hombros... Y los párpados no caen hacia el suelo... Una felicidad que llega sin cansancios ni temores... Yo hoy me siento así. Es el selfie de mi felicidad hoy. Sin saber por qué... con pequeños momentos que me he ido buscando durante la mañana porque los quería... y sigue rodando el día. No voy a pensar que alguien vendrá y lo fastidiará. Seguiré con el optimismo que me desborda a menudo sintiendo esta sensación en el cuerpo que me anuncia más cosas bonitas... Estoy así. Y me gusta. Y me gustaría más días... y que a ti también te fuera así.

miércoles, 20 de enero de 2016

SIN REMEDIO

No lo sabía, pero mi anterior entrada fue la 1500... un golpe de esperanza verde en este miércoles de invierno. He leído la carta de Diego, el pequeño de 11 años que se suicidó en octubre porque no quería ir al cole... Se me cae todo al suelo - no sé ni cómo decirlo - cuando pienso por qué cosas nos enfadamos, de qué cosas nos quejamos, qué cosas no solucionamos... se me cae todo. Sin remedio. A veces, hay días, que hasta los optimistas lo tenemos difícil de contagiar... Así lo he dejado escrito en facebook. Y así lo siento. Últimamente parece que si no lo escribes en redes sociales es como si no lo sintieras...

sábado, 9 de enero de 2016

THIS IS NUEVA YORK

SIN AGOBIOS



Me agobia la idea de no escribir tanto como antes. Y es eso. Agobio por cantidad. Lamentable. Decido emprender las páginas de 2016, las hojas perdidas, sin obligarme a nada, entrando tanto como pueda pero sin lamentar que mi vida anda tan liada que ya casi no puedo ni contarla.

Empecé el año en NY. Cumplí el sueño de toda una vida. Y lo hice con creces. El viaje con Richard, Amparo, Noelia y Javi fue un exitazo. Tal cual. Para repetir, que se suele decir.

Me he dado cuenta que soy fatal contando los viajes. Los escribo mejor. Pero ayer, tomando café con Fernando y Alejandro conseguí hablarles del World Trade Center, la estatua de la libertad, la quinta avenida (tan cerca del apartamento en la 5a. con la 26).

Nueva York se antoja un sueño. Un sueño que con calma (y sin agobios) os contaré.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

UN DESPUÉS

Han pasado casi cinco meses desde que los colgué. Doce desde que los compré en la soleada calle entre tuk-tuks que se desparramaba a lo largo de la sombra de un tsunami. Vinieron papá y mamá a comer, en mitad de una conversación partida. Los miré y estuve tentado de preguntarles si los habían visto. No dije nada y callé.

Al acostarme anoche los veía en la pared sin luz y adivinaba contra ellos sombras que se movían. Al rato caí en que eran los cuadros, los tres, y nada más. Los miré y recordé las playas y las patatas. Las alegrías y las esperanzas. Sin pensar que nos iban a caer encima tantas cosas como en este año fugaz se han sobrevenido. ¡Qué año, pardiez! Y que paz aquella de los elefantes y las olas, los pescadores y el paseo junto al mar... Recuerdo las fotos perdidas del album que voló para siempre y algún atardecer. Un ron pasado de azúcar y una amiga llegada de Qatar. Unas risas y un antes... y como siempre: un después.







Julio 2015. Siete meses me ha costado poner estos cuadros donde acabo de ponerlos... Tenía los cuadros, mis recuerdos, paredes (aunque decidí hoy en cuál colgarlos)... Tenía el martillo y me faltaban los clavos, que encontré el otro día. Siete meses... pero ya están. Mis recuerdos vuelven a ocuparlo todo. Y eso, con este cielo nublado, me hace volar más, cargado de nostalgias... #CosasqueSoloMePasanAMí

martes, 1 de diciembre de 2015

SE EMPIEZA A ACABAR

Se empieza a acabar el año. Un año convulso, lleno de historias. De momentos. Irrepetible. ¡Señor cómo son los impares conmigo! El caso es que he pensado traer de la memoria algunos momentos de este 2015... algunas pequeñas historias que os fui contanto. Ésta hablaría de volver, de subir, de regresar, de recuperar, de oportunidades... de nuevas metas. Yo que nunca me las pongo. Gracias por acompañarme en este camino.



JUNIO 2015. A veces, en nuestra vida, creamos laberintos de los que parece difícil escapar. Como telas de araña, nos empujamos a espirales infinitas que nos hacen caer. Yo, sin embargo, encuentro en cada punto de inflexión una oportunidad. Y cuando lo alcanzo, me intento disparar con ansias de crecer. Tengo la sensación de llevar toda la vida creciendo. Y la seguridad firme de que me queda muchísimo por aprender. Lo reconozco: ni un "nuevo Jaime" ni "renacer de mis cenizas", ni nada tan literario... Simplemente: tengo por delante mi vida entera. Y la andaré con nuevas metas.

A GOLPE DE HORÓSCOPOS

Os voy a contar algo que me ha pasado hoy. Las pelis de Antena 3 lo anunciarían como "una historia basada en hechos reales". Simples. Pero reales. Cuando iba a tomarme el café (el primero del día) mi horóscopo me recomendaba desde el periódico que le ponga una sonrisa a mi vida, yo que sabéis que la llevo de oreja a oreja puesta por bandera. El caso es que, con el descanso de la noche cogido a la espalda, he pensado en algo tan sencillo y que tan pocas veces hacemos. Y me he dicho a mí mismo: la sonrisa no se pierde (ni aunque te la quieran robar). El caso es que una amiga - desde tan cerca como lejos - me ha escrito para decirme que me había equivocado con un mensaje en un grupo de whatsapp (¡malditos grupos!). Ni veinte segundos me ha costado enviarle un mensaje a la persona que ha cargado con un enfado que no le correspondía y me he disculpado. Aceptadas las disculpas, hemos seguido con lo que siempre hemos sabido hacer: reírnos juntos. Y ahí me he percatado que lo que mi amiga me aconsejaba y lo que decía el horóscopo me invitaban a lo mismo: a que no pierda ni mi manera de ser, ni mi sentido del humor ni mucho menos abandonar la sonrisa... Y es verdad. Cuando miramos a la vida con nuestra sonrisa, todo tiene un sabor más especial. Mejor. Siempre he intentado empujarme por la senda del buen rollo. Por aquello que de los cuatro días que son la vida, dos son noches y los otros dos no pueden tenernos enfadados. Y aunque hay decepciones, desilusiones, tristezas y tragedias; al final del camino nos queda tomar decisiones y mantener la cabeza alta. Reponsabilidad y dignidad personal. Quienes me conocen saben que me muevo por justicia y con lealtad. No pido otra cosa. Pero además, como me hago mayor, empieza a costarme mucho más el moverme. Y no es que no sepa rectificar... Que eso sabéis que lo hago cuando me equivoco. Por eso, hoy, cuando he leído el horóscopo he pensado que toca volver a la #FelicidadBásica que merezco y que comparto como nadie. Por eso, cuando mi Mamen, mi Osuna, me ha dicho que no había estado "fino"... he recapacitado. Y por eso, cuando me he disculpado con mi "hermano" Tato, me he sentido mejor (aunque haya pasado el trago de sentirme pelín mal por no haber sido justo con él...). La vida me va enseñando cada día. Y hoy, a golpe de horóscopos y amigos, me he dado cuenta de que sí. De que vuelvo a la sonrisa. Y que solo quiero a quienes la traen o a quienes quieran compartir la mía. ¡Qué no hay más! Que esto es vivir... y yo, vivir, vivo con una sonrisa puesta. #BronchudFactoryOfThoughts #PidoPerdón #FelicidadBásica

viernes, 27 de noviembre de 2015

MIS SENTIDOS




Acabamos jornada con pizza, coke & coffee. Y una canción: para que no se duerman mis sentidos, para que se mezan nuestros sueños, para que vuelen nuestros deseos. Para que nunca desesperen nuestras esperanzas... y vivir siempre. Siento.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

EN UN LUGAR DEL ALMA


¿Se puede estar enamorado de una ciudad? Sí. Cada uno tenemos una. Un lugar del mundo donde escondernos, escapar, volar, huir,... un espacio, un rincón del mundo, como del alma, donde nos gustaría vivir. Pero además, nuestra capacidad de echar raíces nos deja también de vez en cuando la posibilidad de estar enamorados de la propia ciudad donde nacimos o donde vivimos. Donde llegamos o donde la vida nos llevó.

A mí la vida me dejó en Valencia. Y hoy, tras comer en las Cortes en reunión de trabajo, en mitad de la locura que es mi vida, hice esta foto. Me escondí a los pies de la Geperudeta que daba la espalda en su altar. Caminé bajo el noviembre convulso que anuncia años que se acaban. Y dejé mis pasos caminar hacia adelante comprando en una tienda tres libretas con tres mensajes en positivo...

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...