sábado, 30 de enero de 2010

QUE NOS SALGA BONITO



Anoche hicimos el ensayo general, pasados por frío. Ayer olvidé mi papel hasta en tres ocasiones y sentí una nerviosismo absoluto además de una frustración... Pero es normal. El ensayo general requiere de mucho esfuerzo y yo andaba con cienmil cosas a la vez. Así que, por pedir, pido estar hoy a la altura... ¡Parece mentira! Hoy... Ha llegado el momento. Nuestro contador se puso a cero en su cuenta atrás y en apenas siete horas, siete y poco, levantaremos el telón... ¡Qué ganas! Pero qué ganas sobre todo de comprobar la reacción del público... Ayer tuvimos un público especial y se rieron de lo lindo. Espero que hoy cunda la misma voluntad entre el respebilísimo....

Llegué a casa. Cené en Vips y copeé un ron en Cyrano. Llegué a casa sobre las dos y media y sobre las cuatro y media andaba entre nervios e insomnios. Calculo que conseguí dormirme cerca de las cinco menos algo y esta mañana, a las nueve, mi vecina decidió despertarme para ver si pone su Canal Plus en el tejado... He dormido poco, ando cansado y convenciéndome de que no me puedo poner nervioso... Pero tengo ganas. Muchas.

Ha llegado el momento definitivo de enterrar a las monjas y levantar el telón. Se prevé el "No hay entradas", que no es mala señal. Y van llegando mensajes de apoyo que se agradecen la barbaridad absoluta... Queda nada. Y aquí ando. Intentando racionalizar el disparado mundo interior que tengo en estos momentos, que me pide sacrificio y paz al mismo tiempo y que sólo tiene una voluntad: que nos salga bonito.

viernes, 29 de enero de 2010

POCO-YO

¡Me he pocoyizado! Al final he conseguido convertirme en uno de esos dibujos animados que le encantan a Edurne y que reconoce tan hábilmente... Es la una de la mañana, llevo puesto el mp3, ando escuchando las canciones de "La Suspresentació": estrenamos el sábado. Osea, mañana. ¡Ay qué nervios!

Recién llego del pleno, tarde de trabajo y cena entre compañeros, algún bocata, un agua y a casa. Un cigarrito en la noche, un poco de conversación por facebook y el recuerdo de que hoy no os he podido escribir... Voy a tope, ya sabéis, con la presentación. ¡Qué ganas! Pero, qué ganas sobre todo de que os guste, de que disfrutéis, de que compartáis nuestra ilusión...

Es la magia que nos salvará, la chispa que nos hará brillar, la esencia, siempre estará...

Y sigue mi cabeza con sus pensamientos al ritmo que le marcan los nervios como un tic tac del reloj mejor engrasado... De momento, yo ya soy Pocoyó, que es bastante... Una distracción y, como un niño, una ilusión al frente de todo: que este proyecto sea una realidad pronto. Y lo será...
Buenas noches.
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Pensamientos para una noche víspera de estreno
1. Sonríe siempre y disfruta.
2. Disfruta siempre y sonríe.
3. Cuando uno tiene un buen equipo, al final, todo merece la pena y todo sale bien.
4. Gracias a quienes hacen que siga sintiéndome nervioso ante un estreno.
5. Gracias al veneno del teatro, que me sale de vez en cuando.

miércoles, 27 de enero de 2010

ACTORES AMATEURS AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS



Tres días... El día que conocí a Ángeles estábamos en un escenario de teatro. Representábamos "Los ochenta son nuestros". A horas del estreno general, no paraba de recordarles a todos el tiempo que nos quedaba... Por eso, ahora que escribo "tres horas" recuerdo aquel momento y me planteo lo que podrán pensar el resto del equipo... Hay nervios, pero son nervios sanos. Son nervios que nacen de las muchas ganas que tenemos de conquistar el escenario. El palmarés de premios es otra cosa. Lo que de verdad nos apetece es que nuestro proyecto salga bien después de casi un año de trabajo. Y por eso, por la sana concepción de este trabajo que tiene toda la gente con la que lo comparto, es por lo que me apasiona poder llevarlo adelante.

Hay nervios, los habituales, a tres días de alzar el telón. Y saldrá bien, estoy seguro, porque hay tanta materia prima junta que merece la pena que sea un éxito. Tenemos a muchos amigos pendientes de venir a verla... Por ello, ya merece la pena. Pero hay nervios, porque si algo no nos apretase en el estómago, sería lamentable. Al escenario se sube a disfrutar, pero se sube con nervios en las entrañas o es señal de que no respetas al lugar al que llegas... No me cabe la menor duda. Hoy, por hoy, y a tres días... nervios. Muchos nervios. Como chicos Almodóvar: actores amateurs al borde de un ataque de nervios. ¡Y otro de ganas!

martes, 26 de enero de 2010

OLFATO



Mi casa huele a plástico quemado, menos que el otro día que encendí el horno. Mi vida huele a no parar. Mis días huelen a nubes de tormenta y a invierno. Mis horas huelen a prisas. Mis amigos huelen a bondad. Mis sueños huelen a nervios...

Me da en el olfato que todo lo que se presta esta semana a ser de gran relevancia va cogido de la mano del estreno de nuestra presentación el próximo sábado. Quedan cuatro días para levantar el telón. En una hora estaré en el teatro, ensayando la obra. Nos quedan pocas horas para rematar la faena de todo un año y los nervios están ahí. Aunque decidamos disfrazarlos, están, aunque quiera dejarlos apartados de estas horas previas a todo que estamos viviendo.

No queda nada para levantar el telón, para llenar el patio de butacas, para que empiece el espectáculo. Ya hemos decidido que saldremos a pasarlo bien, como el año pasado. Pero todo anda cubierto de un recoger a última hora, de premuras y nervios. Y eso, no sé si es bueno o malo, pero calculo que es el teatro y su veneno. De aquí a nada, los papeles, las canciones, los bailes, el directo, el estreno, los nervios... Cuando me levanto, canto. Cuando me duermo, ensayo en sueños...

Y en breve, todo habrá sido y será. A la espera de un futuro. Me huele bien, pero me da en el olfato que todo se hará largo hasta que llegue el final... Los nervios huelen a felicidad intranquila... Olfato a teatro puro y duro.

ENTRE AMIGOS

Mi fin de semana empezó el jueves noche. Esperando al metro en la estación de Mislata. Estaba nervioso. Yo creo que fue premonitorio. Cuando llegué, Ángeles también estaba nerviosa. Tan nerviosa que había bajado a la estación a esperarme. Hicimos con nuestros nervios una bufanda y nos abrigamos por la calle Ruzafa. Por la plaza del Ayuntamiento, llegamos a las Barcas y de aquí, enfilados al Principal, para esperar a Carol, Elena, Nick y Marisa.



El inicio de la gala fueron risas nerviosas, comentarios de última hora y ganas porque llegara el momento y se acabara la incertidumbre. Podían pesarnos mucho las encuestas y, en contra de lo que siempre habíamos pensado, aunque la ilusión estaba, nos llegó el primer premio por "La Suspresentació". Risas. Aplausos. Subida al escenario. Recogida del premio. Bajamos al patio de butacas y nos sentamos. Sentimos las ganas de salir a la calle a gritar, a correr, a festejar, a abrazarnos con los nuestros, el resto, que esperaban ensayando en el casal. Yo no sé cómo nos saldrá esto, pero ganas no nos faltan. Y muchos ensayos. Mucho trabajo de mucha gente que se ha implicado en el proyecto más bonito que nos tocó defender...



Lo celebramos en la falla, entre amigos, como ya os conté y dejamos que pasaran las horas agarrados a nuestra felicidad más completa. Fue un éxito de noche.



Por la mañana nos reunimos en el trabajo. Seguí la marcha de siempre y pasé por el supermercado para hacer la compra. La dejé en casa y apenas si tuve tiempo para irme corriendo al cine. Manolo y Ángeles esperaban en la cola: Sherlock Holmes. Muy recomendable. Recordé el reciente viaje a Londres con Hugo y nuestras muchas peripecias. Salí y me fui de compras. A comprar el regalo de Álvaro y algunas cosas para mí... Era la felicidad extrema la que me obligó a regalarme algo, lo reconozco.

Me recogió Leo y nos fuimos a la Exaltación de la Fallera Mayor. No paramos de reírnos y de hacer de las nuestras, incluyendo una cena informal en la barra del Palau. Cuando acabó el acto, con los últimos fuegos artificiales, hice algunas entrevistas para la tele y nos fuimos al Cyrano. A seguir con el viernes...



Allí nos recogimos los amigos, unos cuantos. Mabel Obrer y su saco de sonrisas, Gueguel y Luis, Marta, Virginia, Alba y Anita, Rafa, Leo... La noche pasó entre muchas risas y nos fuimos pasadas las tantas a descansar algo, aunque fuera poco.



Me fui a comprar cosas de última hora. Cociné un cocido, caldo para la semana. Y unos hojaldres con setas y pollo con salsa de champiñones, porque venía Aurora, con sus regalos de Reyes, a comer a casa. No había descansado mucho, casi nada, pero disfruté cocinando... Me acosté veinte minutos después de comer, no podía más. Aurora y yo nos fuimos al cumple de Álvaro...



Y en el cumple, ciento y la madre. Tato, Gema, Jose, María, el pequeño Piki, Moisés, Manolo y Belén, Dani, Kone, Aure, Aurora, Hugo, Juanín, Heba, Alberto y Vanessa... ¡¡¡Todos!!! Y seguro que me dejo a alguien...



Nos echamos unas cuantas risas. Perdí y reencontré el tacón de mi bota, que arregló Perico, pericias en mano. Y martillo. Y nos recogimos en coche. Los de Sarrión se fueron de cena, yo al cumpleaños de Carlos...



Me alegró celebrar con él sus treinta, con él y con su música patillera, y con sus gominolas, y con sus amigos (nos faltaba Anita, enferma), y con sus chupitos y sus risas,... hasta que nos fuimos al Cyrano.



Por la calle seguimos haciendo de las nuestras, como se esperaba con Sergio y Laura, Carol y Angelita, Carletes y la trouppe... Llegamos al Cyrano. Estaban los de Sarrión y mi madrina, Chusa, con el primo Ángel. No me moví de la entrada del bar. Hasta que nos fuimos a la Betty. La cerramos, Aure, Hugo y yo. A las ocho menos algo. A las ocho y algo estábamos paseando a Arwen y comiendo una napolitana (por cierto, que no me gustó nada, ahora que lo pienso).
Me acosté. A la una me levanté, me recogió Bausà y al ensayo de la presentación. Comimos a las dos y ensayamos hasta las diez. ¡Por voluntad que no sea! Y repasamos guión, y no pusimos en el escenario, y fuimos felices... Cansados, pero terriblemente felices. Acabé derrotado y sin voz. Cuando Toñi me llamó casi no podía hablar. Se hizo de noche, muy de noche, de noche absoluta y oscura. ¡Como la noche oscura! Y yo... A dormir. Hasta que madrugué hoy y me fui a la junta de gobierno. Me encuentro a Rosa y Edurne por la calle, cada día más mayor... Mañana de faena. A la tele luego. Y a casa, poco rato. Descanso algo y a ensayar de nuevo. Antes a la inauguración del casal de la falla Sevilla. Y más guión... Nos quedan cuatro días apenas. Cuatro días, como estos últimos cuatro, que afortunadamente pasé entre amigos...

lunes, 25 de enero de 2010

HORAS POSTERIORES

Lo siento! Cuatro días no volveré a hacerlo. Me levanto a las ocho y media, me peso: 85.800. Hace frío y llueve sosegadamente, casi en ausencia de agua. Pienso en tomarme un colacao antes de salir, pero me voy porque nunca desayuno. Tomo café en alcaldía. Manolo y Gloria. Reunión de trabajo: salgo a las once y pico. Me he tomado ya el segundo café del día. Despacho. Agenda. Revisión, previsión. Facebook y correo. Pienso: no he escrito en el blog. Abro el blog. Selecciono la foto, reviso lo que no he escrito el fin de semana. Menudo fin de semana.

La foto.


De izquierda a derecha: Manolo Andrés (gran amigo y escritor), Ángeles (mi media naranja), servidor, Hernán Mir, el pequeño presentador (muy grande) de la gala y Carles Galiana (director de la gala y presentador).

Al final fue nuestro: primer premio de guión con "La Suspresentació". No hubo momento más glorioso ni más emocionante - y emotivo - para nosotros. Fue espectacular. A lo largo del día había tenido tres intuiciones y al final, no fallaron. La primera por la mañana en la radio. La segunda, por la tarde, al coger el metro. La tercera, Galiana al iniciar la gala (la galiana de la cultura).

Llego el momento. Vibrante. Quinto, cuarto, tercero, segundo... Primer premio: Ángeles Hernández y Jaume López Bronchud por "La Suspresentació". Segundo año y primer premio. El año pasado, primer año y segundo premio...

Aguantamos el resto de la gala con las ganas de ir al casal a celebrarlo. Mis móviles se quedaron sin cobertura. Noticias del exterior: cero. A salir, una de la madrugada, llegan los mensajes. Y las llamadas. Coche de Nick y al casal. La alegría suprema: copa. Copa. Copa. Copa. Risas. Copa. Risas. Copa. Se va uno. Se van dos. Se van tres. Nos quedamos Carol, Laura, Sergio, Ángeles, María y yo. Seis de la mañana. Ha sido un gran día: primer premio. Ya lo tenemos...

jueves, 21 de enero de 2010

HORAS PREVIAS



Ahora ya sí que sí... Empieza la cuenta atrás. En ocho horas comienza la Gala de la Cultura y nuestra propuesta para este año, "La Suspresentació" está nominada al mejor texto. Ángeles y yo estamos más contentos que sorprendidos y eso que nos ha pillado por sorpresa... Sea como fuere, el trabajo de todo un año llega a ver la luz en unos días. Ahora vamos con los nervios habituales, las ganas por estrenar, la espectación por si gusta o no, el que todo salga bien... Los premios, son otra cosa.

El año pasado, el aluvión de premios (9) para "La Sorpresentació" nos dejó alucinados. Y especialmente contentos. Fue la recompensa no pedida a muchas horas de trabajo y de diversión. Fue nuestra tónica. Meternos en este embolado con la única intención de pasarlo bien. Y lo pasamos... Por eso este año hemos vuelto a la misma competición: no competir. Buscar del mejor grado el agrado y la diversión entre toda la gente que hace posible. Y esa gente, ese colectivo, el de Noscarmientas, es a los que hay que agradecerles el empuje y las ganas, el apoyo y la confianza, la ilusión compartida... Ya veremos cómo se nos da esta noche, por delante, los nervios y las ilusiones. Esperamos no defraudar a nadie. Estamos muy contentos, mucho. Pero sobre todas las cosas, de pasar tan buenos ratos cuando escribimos...

Una vez más, Ángeles, muchas gracias. Y a compartir butacas y ganas. ¡Feliz noche!

martes, 19 de enero de 2010

BOIRA



Hay días que uno tiene la sensación de que las cosas salen, suelen ser vísperas de días en los que nada surge. Pero hoy, bajo el cielo más encapotado de los últimos tiempos, la sensación era de progreso absoluto, de ir encontrando respuestas, soluciones, salidas, sorpresas, buenas noticias... Hoy he salido del trabajo harto contento.

La mañana era fría y de invierno. Una capa extensa de niebla, de boira, cubría la ciudad. Los días así uno tiene la sensación de que todo le va a ser turbio. Pero no. No he parado. Ha sido un día de actividad frenética. Y aún me queda por delante mucho qué hacer. Hoy me siento pletórico, cargado, con esperanzas, con ganas de proyectar, de llevar adelante, de seguir apostando... Hoy me encuentro entre los abrazos de mis amigos y sus mensajes, y sus risas en el facebook, que son las mías,... Y la niebla, al final, siempre, se disipa...
Uno tiene la extraña sensación de que la tranquilidad más absoluta es un estado placentero, pero a mí la calma total me preocupa. Prefiero la intensidad, el no parar, la marcha continua... Dicen que debo de ser hiperactivo. Pero cuando yo nací, no había niños hiperactivos, los había moviditos. Y yo era muy tranquilo. Por eso tengo la seguridad de que ahora no paro porque guardé muchas energías, y días como hoy, con niebla, con boira, cuando las cosas salen y sonrío, noto que me recargo...

lunes, 18 de enero de 2010

¡OH! ¡CIELOS!



La naturaleza, la divinidad, el destino, de vez en cuando nos regala un cielo surcado de sueños profundos bajo una melodía de violines y piano. El viernes salí a la calle. Miré al cielo para descubrir el tono anaranjado de la calle, con aspecto de película romántica de los años cincuenta, y descubrí un mundo de colores impresionante... ¡Oh, cielos! Era una estampa singular, bella, melancólica,... Como un paraíso, algo así. Di gracias a la naturaleza, a la divinidad y al destino por haber cruzado aquella paleta de nubes ante mi mirada y me sentí conquistando el más absoluto de los tesoros.

Hoy me he sentado en la montaña rusa de los sentimientos y de las sensaciones. He pasado de la alegría a la decepción, la inquietud, la esperanza, la ilusión, la apatía, el silencio, la risa... Hoy mi día ha sido un muestrario de temblores dentro de mí de tanta diversidad como el cielo del pasado viernes. Pero ha sido un gran día, un día al fin y al cabo, un lunes sin esencia de lunes, con las pilas cargadas y con sensaciones bien despiertas y diferentes... Al final, ahora, cuando estoy a punto de marchar a ensayar la presentación, si hago balance, me encuentro con una jornada en la que han pasado muchas cosas y al mismo tiempo tengo la sensación de que no haya pasado ninguna...

Por eso, capturar el cielo del otro día y dejarlo en la memoria hasta que resetee el baúl de los recuerdos que cargo a mi espalda, es una satisfacción y un disfrute personal de valor incalculable. Os digo a menudo que miréis al cielo. Que disfrutéis de lo que se mueve allí arriba. Hoy ha sido un lunes nublado, resaca de aquella maravilla. Pero siempre tenemos la oportunidad, cuando el cielo se presenta gris, de recorda el último atardecer que consiguió conmovernos... Yo, el viernes, miré arriba una vez más y exclamé: "¡Oh!¡Cielos!". Y me olvidé de lo gris que haya podido venir luego...

domingo, 17 de enero de 2010

NOCHE DE AMIGOS

El sábado tarde hablé por teléfono y fregué algo. También hubo un momento "manitas" martillo en ristre... Me fui a merendarme unas tortitas del Vips con mi amiga Antonia y a echarnos unas risas. Luego nos hicimos un paseo por Valencia, hasta la "casa de Acosta" y nos acercamos a un bar rarísimo a tomar una cocacola más. Era el bar de las marcas blancas, ya que nada tenía tenía marcas. Hablamos del presente y del futuro, el pasado, al fin y al cabo ya lo hemos compartido.

Aparecieron Mabel y Pepe, Carolina, Laura y Sergio con Angelita de trasfondo: nos fuimos a cenar. Nos reímos bastante y nos pusimos al día una vez más. Hicimos planes y nos comimos unas tellinas, unos champiñones, unas albóndigas caseras y puntilla. Odio la puntilla. Lo digo ya. Y no sé por qué al final siempre acabo comiendo...



Después de la cena nos fuimos a El Loco. Allí acudió Raúl con Vanessa y amigos. Disfrutamos del concierto y de la barra. Festival ochentero con Los Cuatro. Y actuó con ellos al rato Manolo Beltrán y luego José Manuel Cassany... Resultado final: festival por todo lo alto.



Nos hicimos a la barra y luego, a la salida, como la vida es tan generosa conmigo, me encontré con Amparo y Julián, que hacía siglos que no veía y me dio tanta alegría. Nos fuimos paseando a por un taxi en San Francisco de Borja. Jose me dijo que me esperaban en Cyrano. Y David me llamó para ver si nos veíamos. Eran las dos de la mañana.


Cuando llegué me alegró mucho ver a Jose y María acompañados de Manolo (¡qué gran tipo!) y Belén. Estuve con ellos un buen rato, nos tomamos algo y hablamos de lo humano y de lo humano. Nada de cosas divinas... Me pasé luego por la mesa de Carol y David con Joaquín (sé que se llama Jordi...) y Mabelón con Navarro, Angelita, Manolito que se añadió a la comparsa, Laura y Sergi. Comitiva completa de amigos para cerrar por todo lo alto la noche. Hablé con Jorge y dejamos temas sobre la mesa. Una noche genial ya os digo, como la del viernes... ¡Qué fin de semana más encerradito entre amigos! No se puede pedir más...
Me acosté cerca de las seis y me he levantado a las dos y media. Con lo que estoy muy orgulloso de haber podido dormir algo esta noche... He malcomido, me he echado una siesta borreguil y me voy para la falla que tenemos los ensayos más decisivos... Suenan las Ronettes. Ya os pongo algo de ellas algún día y bailamos...


sábado, 16 de enero de 2010

DE AQUÍ PARA ALLÁ

Salimos del trabajo, después del picoteo con Santi que se va del Ayuntamiento para jubilarse. Un tipo entrañable y una persona que hace sonreír a los demás, lo que es especialmente gratificante. Cogimos el taxi y nos plantamos en casa de la recién operada Mabelón para comer con ella y con Pepe. Da igual que acabara de salir del hospital: Mabel sigue cocinando que da gusto.

Se fueron todos y nos quedamos mano a mano en el sofá del comedor. Nos pusimos al día. Y nos echamos unas risas, breves, pero risas al fin y al cabo. Me fui al "The News" hablando por teléfono porque había quedado con Hugo. Nos hicimos una pinta y una sidra, como en Londres. Y le puse al día de mis asuntos con el trabajo y de todas esas cosas.



Llegó Ángeles y nos fuimos al teatro a ver a Luis Piedrahita. El gran Piedrahita. Me encanta. Creo que es uno de los mejores monologuistas, junto con Flippy y Quique San Francisco que yo haya visto. Tuve la suerte ayer de verle en directo y me volvió a gustar, muchísimo además. Cuando acabamos nos fuimos a la Tasca Ché a cenar.



Antes de llegar nos encontramos con nuestro anuncio en Bershka. Uno de los símbolos de la amistad de nuestra pandilla, la "L" en la frente es ahora la imagen de la tienda de moda. No sabemos por qué, pero ahí está. La risa fue evidente y el sms a todos los demás. Algunos pidieron que pidamos indemnizaciones... ¡Y no es para menos!


El Ché volvió a ser ese rincón atemporal donde la cocina casera sigue triunfando a raudales servida de la mano de los camareros más amables y divertidos que haya en la ciudad. Es un espacio diferente, con sabor a la Valencia antigua. Un bar de 1933 que sigue guardando la esencia más pura y familiar. Se agradece. Nos cenamos una txistorra, regamos con sidra y cerveza, unas albóndigas del paraíso, unos cojonudos - que lo están - y unos huevos con jamón y patatas. Directos al café.

Llegamos y María Jesús ya estaba con Marcos cuando el local estaba casi vacío. Nos pusimos a hablar y a reírnos. Cyrano me gusta por eso, porque aglutina conversaciones en torno a una noche. Y la de ayer fue especialmente divertida. Tal y como se fue animando el cotarro fue llegando la gente. Manolito, Ana y Javi. Al rato, Alberto acompañado. Y David y Carol. Pedrillo, luego... Hablamos de todo. Y nos dieron las cuatro de la mañana. No apetecía irse a casa, porque la noche, ya os digo, fue brillante. Pero hoy tocaba madrugar, para seguir con el sábado. Un sábado que ya os iré contando...




DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...