viernes, 13 de enero de 2012

LA TARDE EN QUE EL GATO MAÚLLABA




























Toda la tarde el gato ha maullado en la terraza. Pausa. ¿Desde cuándo tengo un gato por casa? Respuesta: no lo tengo. Se ha colado, perdido o buscando qué comer, al olor de la fideuà calculo yo, esta tarde un blanquísimo gato de ojos claros, sin miedo alguno. Gato sin temor... Ayer pudo ser el primer día de todo lo demás. Ayer fueron pasando pequeños detalles de mil cosas que abrirán, o no, porque la vida es jodida y deliciosamente caprichosa, pero que en cualquier día me dieron un doce de enero con permiso para no escribiros...

Comí con amigos al borde de la playa y por un momento me quedé al borde del abismo. Tanto es así que salé a la intensidad del navego de azules hivernales, de almas que se despiertan con la luz que cantaría Alborán, a dejarme grabada una foto en la retina, en la memoria, por si algún día toca echar marcha atrás, recordar que todo comenzó alrededor de un arroz a banda, unos calamares, unas tellinas, unas copas de agua y un paseo al borde de la mar... Ese azul, esas mañanas pintadas de color que tiene mi Valencia...
























Me dejaron en la plaza de la Reina cerca de las cinco de la tarde, hora a la que había quedado con Jorge Guarro y las Falleras Mayores de Valencia. He recibido este año el encargo de escribir un perfil de cada una de ellas para el libro Oficial Fallero y la cita fue a la sombra de la Basílica, el Miguelete,... Un lugar al que hacía tiempo no acudía y que me parece uno de los más bellos en los que yo nunca haya estado. Tanto, que me parece irreal. Cuando llegué, en el centro, Jorge y los padres de Rocío con la pequeña, al rato Sandra. Un cortado y una conversación larga que dejó atrás la entrevista y se quedó en una mesa de confidencias compartidas... Y un número de la suerte: el ocho, del que tenemos tres euros en propiedad que volver a jugar. Salí de allí rápido y recorriendo la calle Caballeros y Jordana por la calle Alta, cruzando el río y llegando al casal de Doctor Olóriz. Certamen de monólogos que presentaba servidor con Inma Guerrero, Rafa Forner y Ángel Navarro, que estuvieron cumbres y nos regalaron mil risas. Y una cena sorpresa, dejando atrás el taller de Raquel Giner, Fede Ferrer y Jordi Palanca, con Boro, Juan Belda y Sergio en "La Pilareta", que me trajo recuerdos de la niñez con mi padre, Fermín y Mariano, alrededor de un plato de clóchinas. Superamos la noche con una copa en Café Infanta y con mil intentos de ponerme al día con Twitter, pero reconozco que no me engancho...¡Qué raro! Cuestión de días...

Esta mañana me despertó mamá al teléfono para avisarme que venían a casa a comer, como hicieron. Sigo ahora escribiendo tras perder la tarde en no hacer nada que no haya sido contestar algún mail y poco más. Felicito a Quiqueventura por su cumple y escucho Fangoria. Ahora, salgo enseguida de casa, porque presento dos actos: una mesa sobre indumentaria valenciana en Abastos y un homenaje a Juan Canet en la falla Espartero.

La música no me deja oír al gato que maúlla. No sé si se habrá ido ya, pero me ha dado una pena terrible. Toda la tarde. Y como símbolo de otras muchas más cosas, el gato se ha quedado junto a la ventana, con todo el frío, pasando el invierno al otro lado del cristal, recordándome que todos, de vez en cuando salimos afuera, buscando, dejándonos llevar por las sorpresas, las aventuras, y buscamos rápido un cobijo, comida... Maullamos... El gato era blanco y estaba limpísimo, pero tiene un hambre que se las pela. Y yo, una duda, si le doy comida, se quedará en casa y si no... 

Debería de haberme hecho la maleta como me ha dicho Laura, pero no me he acordado. Mañana hay escapada a Madrid, qué ganas, para ver el musical de Sabina, de la mano de Aurora y reencuentro con Mamen (Qué ganas niña... Más que de ver el musical). Madrid viene apareciendo en la agenda personal con demasiada insistencia en los últimos años y, curiosamente, con grandes viajes, buenos momentos, y recuerdos dulces que mañana, una vez más, me harán mirar a su cielo como uno de los cielos más bonitos que yo nunca he visto... 

miércoles, 11 de enero de 2012

COSAS COMUNES


Recién llego de la tele. Tenía un programa variado que ha pasado por las Fallas de Sedaví, la falla Generals, la Gala de la Cultura con Inma Guerrero, Paco Vera Puig y Juanma García y una tertulia de fallas con Miguel Prim, Javi Gisbert, Javi Tejero y José Manuel Acosta. Es decir: completito... He regresado en taxi a casa whatsappeando y me he encendido la tele, Tele 5 inicia una serie futurista, me he puesto a teclear en el ordenador y sigo a camino entre el facebook y el whatsapp. Esta tarde he tenido una conversación telefónica que me ha entristecido bastante, de una persona con la que trabajé tiempo y que de repente me recriminaba cosas como si no me conociera de nada... Afortunadamente, he comido con Toñi en Fosters al mediodía y nos hemos puesto al día con muchas risas... De hecho, tenemos casi decidido que paso a formar parte de su servicio personal en breve...

Esta mañana limpié algo la casa y escribí. Me desperté tarde porque se apagó mi móvil y cuando me llamó Gloria por teléfono. Como el cielo estaba plomizo, me he quedado en la cama remoloneando (gran verbo) hasta que me he decidido a poner el pie en el suelo. Anoche me acosté tarde escribiendo en mi blog de política que muchos buscan cuando encuentran este, me temo... Y escribí hasta tarde porque venía de la falla de hacer falla, que es lo que llevamos ahora a cuestas. Como le dije a Manolo, me gusta lo que estamos haciendo...

De vez en cuando, pararse a elegir colores, lijar, pintar, crear... sobre todo crear, te deja la cabeza abierta a muchas cosas y sobre todo a descansar de los quehaceres diarios. Lo cual es muy agradecido... Ahora que se acerca marzo voy a destajo con cien mil cosas de la falla. Y pronto el fuego... Me duele relativamente la cabeza, aunque no tengo sueño... Feliz noche.

lunes, 9 de enero de 2012

LOS DÍAS DE CINE




Anoche fui al cine a ver "Drive" con María Tomás, Leo Marín y Belencita. A Belencita le llamamos así por una cuestión de familiaridad. Cenamos en plan cerdo un McDonald's alargando un fin de semana de excesos tal y como recogía esta mañana mi báscula. La película no era nada del otro mundo, como le decía hoy a Cristina, el típico peliculón en el que nada te gusta pero que los críticos son capaces de elevar a los altares. Hay momentos que uno debe abandonarse a lo cultureta que te asciende una buena crítica y un best seller de vez en cuando no hace daño como un Austin Powers te puede valer unas risas. Acabo de verla en casa mientras escribía unos versos para el llibret. Nueve de enero y seguimos con otro talante. Y poco más. Esta mañana tuvimos pleno en el ayuntamiento, me desperté con un frío feroz en mitad de una mañana a oscuras. Levanté la persiana y tuve una sensación mesiánica cuando el sol atravesó el quicio de la ventana: a veces las cosas no son cómo parecen. Un día radiante y soleado (con frío en las manos) se hacía al otro lado de la persiana. Y a ese día, radiante y soleado de manos frías, salí con ganas de moverme. Tras el pleno almorzamos en el pasaje y subí al despacho a acabar un poco de trabajo. Pasé por la radio para desearles feliz año a María Jesús y Cristina, que aún no había visto. Y quedamos que la semana que viene nos vemos un Sherlock Holmes en condiciones. Son días de cine, que no es que nos vayan espectacularmente. Pero con esta nueva percepción que las gafas del año nuevo me dejan, la verdad, se ven mucho mejor... Aunque pasan los días y veo que algunas decisiones las he dejado atrás. Anoche, un horóscopo televisado por la tarde me lo dejó bien claro: no son días para iniciar nuevas acciones pero sí para terminar las anteriores.

Me voy para la sede que tenemos reunión de grupo. Mañana, por la mañana, he quedado con Nick para otra reunión y por la tarde con Manolo con quien intercambio chats, llamadas y mails con versos y risas del tiempo que nos llega... La semana viene recargada de momentos, que iremos aprovechando. Vuelvo a tener las manos frías y unas botas que he estrenado de mis rebajas imprevistas de anoche. Me compré unas botas en Zara que son lo más... Me voy ya. Con la cabeza puesta en los mañanas, a la espera de esos días de cine y escuchando el ruido que siempre hay fuera de este teclado...

domingo, 8 de enero de 2012

CUATRO

Foto de Julio Fontán para Actualidad Fallera



















Anoche fue la gala de la Cultura. Nuestra cuarta gala, mano a mano, con una Ángeles que brilló con escasos minutos sobre el escenario, pero más que suficientes para arrancar unos aplausos como ella sabe. Estuvimos primero Manolo y yo con los del Mercat de Russafa celebrando nuestras nominaciones entre finos y tortitas de camarón. Luego acudimos al teatro con papá y mamá, Sergio, Laura, Sandra, Elías y Marga. Inma estuvo divertida en una gala más fluída que años anteriores y en la que tuvimos la suerte de llevarnos el tercer premio de apropósits y nos quedamos con las ganas del saragüell al mejor actor. Por eso, nada más acabar, nos fuimos de parranda, que es lo nuestro. A celebrarlo. Cuatro de cuatro, decíamos hace unos días. Cuatro años escribiendo y cuatro años con premio, con alegría, con mucha alegría y muchas risas a nuestras espaldas que nos animan a seguir disfrutando de cada cosa que hacemos.

Me desperté sabiendo que el saragüell no era para servidor. Y se lo dije a Ángeles y a Leo. Leo estuvo cumbre diciéndonos si había mejor premio que la sensación con que la gente salió de la calle. Ángeles seguía empeñada en que el papel de Raúl era de premio. Y yo, que tengo la sensación de que nunca tendré la estatuilla, me he quedado en estas últimas horas pensando que lo que hicimos fue espectacular. Que me sigue pesando más la pena de que Ángeles no estuviera nominada, porque después del regalazo que me hizo, era más que justo que estuviera ahí, a mi vera, como siempre. Y me quedo mirando la foto de anoche y veo nuestras sonrisas, enfrascados por los brazos enrollados sujetando una felicidad que alargamos desde hace mucho.

Nos fuimos primero a Cyrano a celebrarlo los amigos y nos encontramos a Bea Martínez y Manolo Placer, que hacía siglos no veía. Estaba la panda del Nolan y con ellos bebimos y tomamos roscón de reyes en pleno sábado de rebajas. Luego llegaron Paco Vera y los amigos del Mercat. Nos fuimos para Ochenta y Pop, donde nos encontramos con Amparo Felip e hijo, Jessica y Julio y representación varia de fallerío mislatero. Nos han dado las seis de la mañana cuando hemos regresado en taxi a casa... El taxista por cierto, no me caía nada bien...

Me he despertado y he trasteado en la cama con el teléfono. Me he levantado y me he apostado delante del ordenador, como tantos días. Ángeles me ha llamado desde la calle para contarme la última que no me había contado y que me hace pensar en muchas cosas, pero principalmente en como Dios o la ciencia reparten de manera tan absurda la estupidez humana: podría dar un poco a cada humano, ¿no? Pues no. A quien lo hace tonto, lo hace muy tonto... En fin. Más de lo mismo...

Anoche pensé algunas cosas al respecto de este año fallero que quemaremos en marzo... Ya os iré contando.

sábado, 7 de enero de 2012

SÓLO QUIZÁ



Sólo quizá deberías tener miedo a cuando en mitad de la tormenta nadie guíe tu rumbo. Sólo entonces, cuando hayas desechado tu fuerza y tu ingenio, te hayas medido contra los temores de otros y hayas conseguido que los tuyos sean los más difíciles de superar, sólo entonces, sólo quizá, deberías de dejarte arrastrar por el oleaje... Pero mientras en la batalla te queden dos brazos por remar, y alguno más amigo que se ponga a tu vera para coger con fuerza los remos y bregar, mientras tanto, sigue batallando por llegar a la orilla a la que quieres llegar...

Sólo quizá, cuando la noche se cierre sobre ti, con un cielo nublado y negro, oscuro por absoluto, sin que las estrellas trasluzcan lo más mínimo, ten temor. Sólo cuando estés solo en el bosque sin luz ni cobijo, ni más compañía que las sombras de los árboles y el ruido de la hojarasca que chafas al caminar, ten miedo. Pero recuerda entonces que siempre habrá un final de bosque y que habrá gente al otro lado de los árboles esperándote a que llegues para contarles tu aventura...

Sólo quizá, cuando le tengas más temor al fracaso que a una sonrisa, te vendrás abajo y te dejarás atropellar por lo que nunca fuiste. Porque la gente que sois valientes o habéis nacido para serlo no podéis sentaros en el bordillo de una acera a ver qué es lo siguiente que pasa. Más que nada porque quizá y sólo quizá, lo único que pase sea el tiempo que juega en contra de vuestra propia vida...

Por eso, batalla. Sonríe. Vive. Piensa. Ilusiónate y ten el coraje de volver a caer. Porque cuando estés abajo, siempre habrá quien te ayude a coger el remo en la noche de tormenta, quien te coja la mano para cruzar el bosque o una voz amiga que te recordará tu gallardía y lo valiente que siempre has sido. Y cuando estés arriba, las mismas manos, las mismas voces y aquellos brazos estaremos espectantes de seguir a tu lado surcando los mares bajo la tormenta, cruzando los bosques más siniestros y aprovechando tu valentía de cada momento...

Todo esto que tienes es tuyo, aunque lo valores muy poco. Pero a mí, como amigo, me sirve cada día. Aunque nunca te lo diga... Sólo quizá te lo diré el día que vea que no remas con la fuerza que puedes... Sólo quizá...

viernes, 6 de enero de 2012

CENA DE REYES


Acaban de irse de casa mis amigos y los Reyes Magos en 2012. Jose y Ana, con la pequeña Anita convertida ya en bebé con derecho a dormirme el brazo mientras la duermo; Angelita, previa a su noche de Gala de la Cultura y Amparo con Vicente que esperan ya los últimos meses de embarazo para verle la carita a Mar... Edurne vino por la mañana con sus padres a recoger un albornoz que los Reyes le dejaron en casa y una mochila de las Monsters. Luego como con mis padres que vienen a casa y nos organizamos un menú de lo más heavy: chuletas de cordero, patatas asadas y ajoaceite. Una delicia. Llegan primero Jose y María con mi ahijado, Álvaro. Con este niño tenemos un problema: cada día es más guapo el jodío. 

Vienen el resto y merendamos. Ahora que se han ido, después de hablar mucho, estoy con el brazo dolorido y el estómago repleto de mis ansias, pero ha merecido la pena. Las risas, el poder charrar un rato y el seguir disfrutando de gente que me aportan tanto es algo maravilloso... La vida, que va pasando.

Anoche cenamos en La Estrella una curiosa representación de amistades y conocidos después de la cabalgata de Reyes que, por primera vez, vi en Valencia, con Edurne a hombros. Beíta y la delegación de Protocolo, Raquel y Pablo, Angelita tras su ensayo, las hermanas Real y servidor nos pusimos como el Quico. Y luego, nos hicimos un Cyrano repleto por donde se dejaron caer además Hugo, Tato y Gemma. El fin de semana aún no ha empezado, pero yo estoy con sensación de domingo. Mañana es sábado y es la Gala de la Cultura... Os iré contando.

jueves, 5 de enero de 2012

NOCHES MÁGICAS


Hace un par de años salí como Melchor en la cabalgata de Mislata y no os podéis imaginar lo tremendamente emocionante y emotivo que es. Sólo por ver la cara de los más pequeños y la de Edurne, en particular, mereció más que la pena andar dos horas a caballo bajo una intensísima lluvia. Fue un momento espectacular que el paso del tiempo va desgranando y dejando en el olvido, como con casi todo, pero con una nostalgia a cuestas que me hace recordar aquél ayer ahora de una manera más cercana...

Hace tiempo que sueño con tener un día de Reyes como cuando era pequeño y melancolías a parte sé que no volverán a venirme como los tuve con un frío indiscreccional en las calles hivernales de mi Sarrión, infancia de recuerdos de patios turolenses que diría el poeta. Echo en falta el anhelo y la sorpresa, la excitación del despertar y las tardes de juegos en busca de pilas para un tren eléctrico o pasar por casa de Maruja a ver qué me habían dejado mis Reyes Magos... Esta tarde acompañaré a Edurne en la que puede empezar a ser una de sus últimas cabalgatas mágicas. Después de muchos años en el Ayuntamiento de Mislata, buscaremos a Melchor entre sus majestades para que pueda decirle a Edurne que él siempre fue mi favorito, quizá porque a Baltasar lo teníamos en la familia y Gaspar me parecía tremendamente aburrido...

Queridos Reyes Magos, antes de que desaparezca la magia os pido una carroza de felicidad, de salud, de suerte y de cariño. Lo iré repartiendo con los muchos amigos que tengo y que quiero seguir teniendo. Os pido también, como no, para mi familia, que siempre está ahí... Y de manera muy especial para los más pequeños de la familia, para que aunque en ellos se rompa la sorpresa nunca pierdan la emoción de la magia, como yo tampoco la quiero perder... Felices noches mágicas.

miércoles, 4 de enero de 2012

TOMAR UN CAFÉ


Me apetecía un café bárbaramente al acabar de comer. Voy a ponerme música. Alborán. Aún reseteo el paladar disfrutando del último aroma de una cápsula de Nespresso más. A las seis he quedado a tomar café para ultimar la comisión de Interior que tengo a las ocho de la tarde. Antes, apuro para escribiros esta hoja perdida, encantado de llegar al cuarto día del año con cuatro hojas a la espalda, una por día. Y un dato más que curioso, el viaje a Londres de Ricardo que disparó las visitas al blog de manera extraordinaria... Anoche, envió un mensaje a su face diciendo que le gustó la entrada, lo leí regresando a Mislata en el taxi después de cena, café y reunión en la falla para el tema del llibret. Otro café.

Me fui a Novelty porque Gloria se empeñó en ir a un concierto, que no fue el que esperábamos al final. Estas cosas sólo nos pasan a nosotros. Pero la noche estuvo genial y la alargamos casi hasta ser los últimos del local. Un martes curioso, sin duda alguna. Este 2012 lo va a ser, lo presiento. Estuvimos hablando de todo un poco y salimos a la calle fría de enero. Le acompañé hasta la calle Mayor y me regresé a casa como los gatos negros. Por cierto, que llegando a la falla me encontré con uno que casi ni me miró al pasar...

Me he levantado esta mañana con una mano fría y la otra caliente: tal cual. No sé por qué me acuerdo de estas particularidades. Pero hacen más entrañables mis mañanas. Me bajo a la casa de fotos para arreglar un tema de Toñi y sus amigos invisibles y me regreso enseguida a casa. Me rió por el face sabiendo lo que algunos les dicen de mí a otros terceros, y sobretodo porque es en positivo de quien poco me puedo esperar... La vida y el 2012 no dejan de sorprenderme...

Miro el reloj. 16:42. Mi sobrina está en el circo con su madre y sus abuelos por unas entradas que les ha conseguido Leo. Ayer hablé con él por teléfono. Ayer tarde, enviándole las ganas del mundo para que éste sea su año. Que espero que lo será. Seguro. Sólo hay que confiar en ello...

Una amiga me reclama ahora un café pendiente (tendré que buscar fecha) porque se lo debo desde el año pasado y ahora más que nunca... Y algún otro café quedará pendiente.

Quedar a tomar un café para mí siempre ha sido sinónimo de sentarse a hablar, pero no de cualquier cosa, por lo general de proyectos de futuro o de revisiones de pasado. Sentarse a hablar de algo particular y especial. Quedar a tomar un café... Y, ¿sabéis algo? Creo que quedaré menos este año a tomar café, que probablemente tendría algunos pendientes por tomar, pero que estarán ya fríos... Y no merece la pena. Ahora que todavía memorizo en el paladar el sabor del café bombón que me he hecho en casa y con la vista puesta en las esperanzas de este año nuevo tengo la absoluta convicción de que los cafés saben mejor cuando los paladeas a través de la felicidad. Y yo hay algunos cafés que he decidido ya que ya no me tomo...

martes, 3 de enero de 2012

RICARDO


En mi vida, con fortuna, he ido conociendo (y espero seguir haciéndolo) a muchas personas que, de una manera u otra, me complementan, me añaden, me aportan y a las que, sinceramente, espero aportarles algo. En ello se basa la amistad. Ricardo es un casi muy buen amigo. Y digo casi porque si apenas nos conocemos de algunos encuentros. Creo en las casualidades, creo que mueven el mundo, como creo en el esfuerzo y en el que haya que batallar por las cosas para conseguirlas.

Pero creo en las casualidades y lo traigo aquí porque me da la sensación que a Ricardo le conocí por una casualidad o un cúmulo de éstas, que tampoco tiene lógica vengan a referirse. Ricardo y yo nos conocemos sería al final el titular más rápido y más contundente. Sin duda alguna.

Anoche chateé con él, que está viviendo en Londres. Y anoche mismo se ganó el que hoy mi hoja perdida fuera para él. Hablar con un extraño es gratificante. Ricardo no lo es, ya dije que nos conocemos, pero como aquellas personas que se conocen y poco más. Sin embargo, las tres o cuatro veces que he hablado con él desde que se fue de Valencia, me han hecho conocerle más y, lo que me sorprende, conocerme a mí mismo. Ricardo es un valiente que se ha lanzado a una aventura que yo me reprocharé siempre no haber empezado: irse a vivir a Londres. Londres ya sabéis que me fascina, pero el concepto de reiniciarse, atreverse, volar... Son ideas que me gustan mucho más. Por comodidad y cobardía, lo reconozco, no he seguido sus pasos, ni antes ni después, ni creo ya que lo haga. Pero comprobar que él (como otros amigos y amigas) sí lo han hecho me provoca un respeto absoluto y unas ganas de continuar siendo el camino para que seamos amigos ya sin el "casi".

A veces, cuando hablas con alguien que está lejos, es más fácil que te vengan a la cabeza cosas que hablando con alguien que tienes al lado no te saldrían. Ayer, cuando Ricardo me contaba divertido, que se trae a un sevillano y a un singaporino a las fallas, lo primero que hice fue alegrarme de ver que la vida de Ricardo ya vuela como me gustaría en ocasiones hacer volar la mía... Y yo le pregunto si es duro. Y él me cuenta que a veces lo ha sido, mientras pierde la cuenta del tiempo que lleva fuera y habla de lo "difícil" en un pasado que me gusta más todavía y me empuja a soñar que igual, algún día, yo también vuele.

El día que Ricardo colgó esta foto en su face fue el día en que me dí cuenta de que hay gente valiente que se echa a volar, aunque se les haga difícil... Yo, lo reconozco, sigo soñando con muchas cosas, y me mantengo firme en mi realidad por la que batallo en el día a día... Y que también es parte de mí, la parte más importante.

Posdata: Ricardo, te espero por la falla con tu sevillano y el singaporino... Tienes muchas cosas que contarme para darme una envidia total y absoluta. Un saludo de tu casi amigo, Jaume.

lunes, 2 de enero de 2012

EMPEZANDO


Hago lo que sea por trasladar a mi memoria la necesidad de saber que ha comenzado 2012 y que algunos hábitos deben dejar de serlo y hay que emprender otros nuevos. Las primeras horas del año las manejo construyendo ese listado de voluntades que deben de dejar de serlo para dejar espacios abiertos a un año mejor. El 2011 tengo la sensación de que me ofusqué en hacerlo parecer peor de lo que realmente fue. Quizá, tan sólo, no estaba preparado para tener un año anodino, o tan anodino como me pareció éste. Al final se acabó, y con salud que dice todo el mundo. Y eso ya debería de sernos suficiente.

Quiero escribirme mis propósitos para el año próximo y hacerlo claramente, para que no queden puertas abiertas a la improvisación. A veces, cuando escribo en el blog, cuando recuerdo que está abierto al mundo, encripto sentimientos, sensaciones, nombres, situaciones,... para evitar quién sabe qué. Me gustaría por eso, ahora que estamos empezando, construir esa lista de quereres, de voluntades y propuestas para el 2012 con una nitidez absoluta y decidir lo que haya que decidir.

MIS PROPÓSITOS PARA 2012

1. Quiero querer. Quiero decidir y moverme. El 2012 ha de ser por encima de cualquier otras cosas el año del movimiento. Tengo la percepción que la segunda mitad del año pasado la dediqué a quedarme quieto, a buscar el descanso que antes no tenía, la inacción poco habitual en mí, a no moverme en exceso y a dejarme las horas colgadas ante el ordenador sin hacer nada más que no fuera esperar a que llegara cada noche, para hacer exactamente lo mismo. Por eso ha llegado el momento de decidir qué quiero e ir a por ello, de trabajar para conseguirlo, de batallar para alcanzar las metas... Y tengo que insuflar acción y reacción, porque quieto no debo estarme ni un día más.

2. En esta línea, quiero retomar el salir a correr, volver a nadar e incluso me había planteado comenzar el año yendo al gimnasio. Pero tengo la sensación que, al final, en esto como en la autoescuela acabaría patinando. Lo de salir a correr es más fácil, aunque el frío invita a casi nada, pero me apetece volver a correr...

3. En la vida sana tengo que regresar a las dietas cuidadas. 2011 tuve dos momentos claves marcados por la comida controlada y sana: después de marzo, al caer enfermo, y en septiembre con el proceso de los dientes. Tengo que volver al dentista, además.

4. Volver a la lectura, a la escritura (¿habrá llegado el momento de empezar?) y al ocio más hogareño.

5. Tengo que reorganizarme la economía familiar, aunque es bien cierto que estoy mucho más controlador que nunca.

6. Debo de dejar atrás los problemas que ya no son de hoy. Tengo un problema básico en mi vida y es mi capacidad de arrastrar los problemas, de tenerlos presentes y batallarme a menudo para conseguir que se solucionen y si no lo hacen se conviertan en algo que mantengo siempre vivo. Ha llegado el momento de abrir nuevas puertas. Las que se cerraron habrá que dejarlas cerradas y emprender nuevos caminos. El tiempo acaba por poner todo en su sitio y yo no debo empeñarme en cambiarlo, porque igual mi sitio es otro... Si la puerta se cerró, habrá que abrir otras puertas en el futuro...

7. Quiero decir quiero y no tengo. Las oportunidades de querer cosas hay que tenerlas, apreciarlas y disfrutarlas. A menudo me he empestillado en tener que hacer cosas dejando incluso de lado aquellas que quiero o me apetece hacer. No puede ser una obligación, tiene que ser una voluntad.

8. Recuperar la ilusión me parece importantísimo. Tengo que proponerme las posibilidades de alcanzar el reto más excepcional...

9. Vivir intensamente un año más.

10. Que mis amigos disfruten de la alegría y de la ilusión: que tiene que ser contagiada... Esos retos pasarán por todas las facetas de mi vida, desde el trabajo a las nuevas experiencias. Hay que saber dónde se está y dónde se quiere llegar y conseguirlo, sin hacerle mal a nadie, pero intentarlo... Yo he perdido demasiadas horas entre la autocomplacencia y la sobriedad cuando hay que apostar por uno.

Son algunas ideas, algunas voluntades, algunos propósitos como decíamos... Algunas líneas que dejo aquí escritas para revisarlas de vez en cuando.

Querido Jaume: ha llegado el momento... Ya es 2 de enero, la excusa esperada para empezar...


domingo, 1 de enero de 2012

MIRAMOS HACIA ADELANTE


Feliz año nuevo. Es lo mínimo. Es momento de escribirme los propósitos del año nuevo, que ayer empezó, anoche, en Sarrión y de elegir los caminos a seguir este año. Ahora escribo contra la medianoche con la única intención de dejar una hoja colgada en el primer día del año nuevo. Y ahí estamos. Quiero recuperar mis horas de escribiros la vida y al mediodía, hoy mismo, recordaba cómo cada año, cuando era adolescente absoluto,  me empeñaba en empezar a escribir un diario que me llegaba, como mucho, a las noches de febrero. Este blog abierto al mundo viene dejando constancia de lo que pasa, anecdóticamente desde 2007 y de manera más seria desde enero de 2008. Entonces escribí sobre Javier Bardem cuando se acababa ya enero. Hoy sin embargo estamos empezando. Desde hoy hacia adelante y hacia arriba...

He pasado por el blog y lo he puesto guapo para el año que empezamos. Espero que os guste. Y espero que nos vayan gustando también las cosas que por aquí nos sucedan y cuente, porque espero teñirlas de un optimismo absoluto. Tengo ganas de año nuevo y voy a poner en él mi empeño. Y espero, además, que contando con vosotras y con vosotros. Como siempre. Por eso, feliz año feliz a todos.

He llegado sobre las nueve de la noche de Sarrión, me ha traído Leo directamente a casa. Estuvimos pasando la nochevieja en el pueblo con Raquel y Pablo, Luis y Gueguel. Fuimos, en avanzadilla, el viernes por la noche a cenar al Serrón y nos dejamos media noche en el Arabogue, viniendo a mí recuerdos de aquello que fuimos y somos. Sarrión siempre es un destino que me devuelve muchas de las cosas y recuerdos que allí fueron pasando... El sábado lo dejamos en casa. Con la estufa tirando leña y nosotros comiendo y bebiendo como si se acabara el año. Que así era... Preparamos por la tarde la cena de nochevieja y la pasé contrarreloj con muchas ganas de que llegara el 2012. En el que ya estamos. No dediqué mis últimas horas a mandar muchos mensajes, como otros años, y me limité cuanto apenas a rebotar alguno y felicitar a aquellas personas que se acordaron de mí. Estuve de chateo con Alejandro contando su nochevieja y la mía casi en tiempo real. Y hablé por teléfono con mis padres antes de que fuera noche... Luego algunos amigos.

Nos fuimos al trinquete a pasar la noche, con Tato y Gemma además de Majo. Las ocho y media, dos sillones y una estufa ranqueante: parecíamos sacados de alguna película. Leo y yo recibíamos el 2012 a base de confidencias. Me desperté a las dos de la tarde. Comimos caldo y cocido. Cogimos energías y miramos hacia adelante... El resto se llama 2012 y espero que lo vayamos viviendo con ganas. Bienvenidos a mi suerte y fortuna. Un beso y las reparto con todos los que me seguís aportando mucho...

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...