miércoles, 9 de noviembre de 2011

EN TIEMPOS DE SOMBRAS QUE ENFRÍAN

 


A todos nos llega un momento en la vida que toca revisar, cómo si pasáramos por chapa y pintura, por el taller, a ver qué cables andan sueltos o qué tuercas por enroscar... Yo he tenido hoy sesión de garaje, de chapa y pintura, de revisión de golpes y no diré de bajos porque habrá quien haría el chiste fácil, y tampoco está uno para facilitar demasiado nada.

He comido con Toñi, en una terraza perdida por Tres Forques. Sin sol, con una sombra que enfría: spaghetti matruchana y chuletas de pavo. Tarta de almendras y cortado. Ha habido un vómito de verdades y de palabras amarradas y un camino hasta el trabajo desde el que escribo ahora porque ya se me hacía cuesta arriba el no escribir. Hace calor en la redacción de la tele. En breve me bajaré a visitar a Leo y a seguir preparando el programa de esta noche...

Anoche me costó dormir. Me fui a la cama a las tres de la mañana, que se ha convertido ya en la vampírica hora de irme a dormir y me costó por lo menos otra y media conciliar el sueño. Pensaba sobre el trabajo, ideas, progresos, cuestiones, cosas... Al final, las cosas salen, mejor o peor pero salen... Me he quedado sin leche al hacerme media jarra esta mañana: el colacao está en apuros y las galletas se acaban. Mi vida es repetitiva en los últimos días. Y algo habrá qué hacer, porque también he perdido, pensaba hoy, mi reciente costumbre de salir a correr: quiero salir a volar...

Ayer volé. Dos segundos. Quizá un poco más: Leo, por alguna extraña razón, colgó una foto de él, Pablo y mía avalanzados sobre una paella en el Nolan. Es de Ibiza pasada, de este verano. Recuerdo de una tarde memorable en que nos pusimos el vino blanco y la música a toda caña y volamos algo: young hearts run free... decía la canción. Y por eso yo ayer volví al embiste de las olas azules contra el nolan, a la humedad de las noches, al vino blanco y la noche oscura, a la tormenta, las estrellas y los barcos varados, regresé a Espalmador y a Cala Llonga, y volé, con los corazones jóvenes, libremente... Ayer pedí volver a esa tarde y dí gracias a Leo por regalarme un segundo, una foto, que fue mucho más...

El fin de semana tuve de todo: no os lo conté. Os debo una disculpa más. Me dejé y os dejé, por unos días. Y hoy he regresado, casi obligado, aunque reconozco que ahora que estoy aquí, estoy de lujo. El viernes vino una turca, Fatma, a Noscarmientas. Nos fuimos pronto a Canal, que teníamos una presentación. Pero regresamos pronto, tomamos algo y cerramos al final el casal entre la Planells, Miguel, Angelita y servidor cerca de las cuatro de la mañana. Nos fuimos a cerrar Cyrano con Jorge y Tania. El sábado me levanté y fui al tanatorio para despedir al padre de José Vicente. Comí con Boro y Elena, con Angelita en la Tasca Ché y nos fuimos a escribir presentación. A las ocho me fuí al cumpleaños sorpresa de Raquelgarcíatamarit. Lo pasamos de lujo: primero porque no tenía ganas, andaba cansado por demás y segundo porque nos juntamos una trouppe que daba miedo: Raúl, Leo, Gueguel, Luis, Raquel, Pablo y servidor. Entramos en el vip de Mya al final de la noche. Estaban Albelda y Soldado que acababan de ganar al Levante. Al final de la noche, Pablo y Raquel se cogieron un taxi con servidor que nos dejó a echar la noche por las calles de la ciudad... El domingo fue día de lluvias y de casa, de escritura, echando el cierre a la presentación que aún hoy sigue sin concluir... Como otras muchas cosas...

jueves, 3 de noviembre de 2011

JUEVES DE LLUVIA

Jueves de lluvia. El jueves pasado también llovió, lo recuerdo tirando de móvil, de facebook y de conversaciones. Ha sido de repente: un chubasco, con una negror excesiva, el cielo parecía caerse y yo, postrado en el quicio de la puerta balconera, miraba como rezando para que las nubes pasaron con urgencia. Al final, un chubasco repentino y poco más. Estoy sorprendido de que las goteras no hayan aparecido todavía en casa, parece ser que son más de lluvias eternas que de chubascos repentinos... Yo soy más de repente, fíjate. Las sensaciones, los sentimientos, las ideas, las esperanzas, los miedos... Todo me aparece de repente y afortunadamente no se hacen eternos. En los últimos días, esa capacidad de que todo aparezca de repente, se traduce en las ganas de viajar: pero voy a alargarlo, unos meses por lo menos, no creo que antes de Navidad. Por cierto que debería de ir cerrando mis ideas sobre qué hacer en nochevieja, que luego se te echa el tiempo encima y te quedas en mantillas. Esto lo digo por decir: nunca me he quedado en mantillas... Literalmente.

Anoche acabamos el programa de la tele y nos hicimos un Fosters Bea Ramos, Elenita, Boro y servidor. Me trajo Bea a casa. Alargué la noche pasado por el ordenador y no sé si por la tele, creo que de fondo había un programa donde Anne Germain contacta con los muertos, pero no le presté mucho caso. Hoy me he levantado pasadas las tantas. Los jueves, últimamente, me pongo el silencio en el despertador y tras la descarga de adrenalina de cada "Tot és Festa", duermo plácidamente... Y mientras duermo, sueño.

Hoy es jueves de lluvia... 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

APUNTES ENTRE LA RAREZA

Lo dice Lorenna en su twitter: cuando algo deje de ilusionarte, deja de hacerlo... Si lo hiciera, ahora mismo dejaría de hacer algunas de las cosas que hago... Hoy tengo tele, esta noche, a partir de las 21.30 volvemos a la carga, levantamos una vez más el telón... Suena La Lupe, a la que caigo rendido una y otra vez. Y Ricardo vuelve a hablarme desde Londres y ahora chatea Consue... Nacen en mi sueños en estos momentos que no sé hacia adónde me llevarán, pero si vienen marcados por las cosas que me ilusionan, se plantean cambios en un futuro no muy lejano. Suena Patty Bravo, Non je ne regrette rien... ¡Qué temazo! Hay versiones mejores, pero la tarde, ennegrecida hasta decir basta, exigía un exotismo tal cual, una rareza de estas condiciones...

Voy a una reunión que tengo ya mismo, a las ocho una comisión y luego el programa. Creo que cenaremos por ahí. Vengo de comer en casa de mi hermana, los dos, mano a mano. Tenía que acercarle un papel del padrón para Edurne, a la que se ha ido a recoger al cole cuando veníamos para casa. Esta mañana salí a correr, una vez más, ahora hacía varios días que me lo había dejado... Cogí mi MP3 y bajo el cielo espeso comencé a correr... Me voy ya, no tengo tiempo de mucho más. Aunque sí muchas ganas.

Cuando algo deje de ilusionarte, deja de hacerlo... ¿Y si lo hiciera?

martes, 1 de noviembre de 2011

VÍSPERA DE DIFUNTOS


Hoy es primero de noviembre, día de Todos los Santos. Hay quien dice que hoy es el día de difuntos, pero es mañana. Probablemente, gracias a mi infancia en el pueblo sé todas estas cosas. Es lo que tienen los noviembres rurales, que te educan en materias como los cielos y los santorales que la gente de ciudad no conoce. La Lina tenía siempre sobre la estufa un almanaque, un santoral diario, que Baltasar se encargaba de ejecutar. Yo crecí viendo caer aquellas hojas diarias, aquellos santos y diferenciando perfectamente el día de todos los santos del de difuntos...


Hoy la gente aprovecha para ver a sus familiares enterrados, para recordarles. Yo, lamentablemente, ya me he prodigado lo suficiente por tanatorios y cementerios como para acudir hoy. No significa que no les recuerde, al revés, pero se me hace innecesario del todo acudir hoy a buscar la sombra de lo que vivimos. Hay mucha gente que se fue, y la gran mayoría de ellos están en mi recuerdo. Entre mis recuerdos...

Siempre me ha gustado visitar los cementerios. Es una curiosidad que creo que hasta la fecha nunca había contado, pero suelo visitar los campos santos en todos los viajes que hago. No lo he hecho en Londres y en Egipto lo ví desde un autobús, allí dicen que es hasta peligroso, porque moran vivos entre las tumbas... Sí que he paseado el Pêre Lachaise en París, a la sombra de Montmatre, y el Cristóbal Colón de La Habana.

Allí descubrí la tumba de Amelia Goire, fallecida en 1901. A su tumba se entra y se sale de frente, sin darle nunca la espalda, y se ha convertido en un lugar de peregrinaje para la mucha gente que le pide favores. Cuenta la leyenda que Amelia falleció casi a punto de dar a luz, en la recta final de su embarazo, pero sin haber dado a luz y que así la enterraron con su hijo en el vientre. Cuando exhumaron su cadáver, al enterrar a un familiar suyo, encontraron que Amelia tenía a su hijo entre los brazos y, desde entonces, la ascendieron casi a los altares. A Amelia Goire la visitan miles de personas para pedirle cosas y su tumba, rodeada de aldabas y placas de agradecimiento, tiene mil mensajes y mil favores pedidos... Hoy, al recordar la imagen de los cementerios, he recordado el de París y me ha venido enseguida a la cabeza el de La Habana, incluso me he recordado en la visita y a Toni haciendo una foto en blanco y negro que, con la nariz quemada por el sol, colgué en la habitación de casa de mis padres...

Creo que fue en 1999... Cae lejano. Casi, de manera obligatoria, debería de empezar ya a revisar mis recuerdos... 

lunes, 31 de octubre de 2011

LA VIDA QUE VA PASANDO


Es noche de Halloween, la de hoy. Antes sólo era la víspera de todos los santos, en el pueblo hoy las mujeres, las abuelas, se iban a limpiar el cementerio para que mañana lucieran las flores de plástico como recién puestas. Era un poco como ese inicio de "Volver" en la que Almodóvar retrata su Mancha como podía haber traído mi Sarrión. Hace tiempo (desde verano) que no voy por el pueblo. Fechas como éstas me llevan directamente a aquella infancia y luego a una adolescencia de puentes descansados entre sábanas frías.

El Halloween lo celebramos el sábado. Me disfracé del Cura Femenía ya muerto. Quedamos a comer en la falla Richard, Rosa, Iván, Borja, Marta y servidor. Nos vimos la Sorpresentació entre actos y por la tarde nos dedicamos a decorar el casal que daba gozo... Me fui al Consum a comprar zumos de piña y a casa de Angelita para disfrazarnos. Acudió ella con Laura y Sandra. Nos disfrazamos vía rápida y nos fuimos a cenar. Nos dispusimos en el casal como si fuera una mesa del Rey Arturo, cuadrada en sus cuatro esquinas. Luego nos pusimos a bailar y a jugar, con las sillas musicales incluídas, y empezaron a venir amigos de otras fallas que no se quisieron perder el festival... Cambiamos la hora: a las tres, las dos. Y al final, sobre las tres y media, no sé si de ayer o de hoy, Sandra y yo rematamos la noche en Cyrano.

Me volví a casa con la cara medio limpia y mucho sueño. Me desperté ayer domingo con el tiempo de una ducha de agua muy caliente y un taxi al Rosiña: teníamos los "Enganxats" de Russafa. Comimos la gente de la falla de manera rápida porque Rosario, Angelita y yo teníamos función. Mónica había comprado entradas para el teatro, sin saber del acto, con lo que tuvimos que apresurarnos en el café. Se apuntaron Marisa, Elías, Nick y Marga y nos fuimos a ver "Qué ruina de función (por delante y por detrás)". Más que divertida, mucho más que recomendable... Al acabar, nos fuimos a tomar un café a la calle Ruzafa, justo frente a los cines Lys. Me sorprende la temperatura que puede tener Valencia un 30 de octubre. Cenamos Angelita y yo en el Osaka, con Jose y Ana, Vicente y Amparo. La verdad es que fue un gozo echarnos unas risas a costa de mis figuritas de plata y volver a juntarnos... Amparo pasa de cuatro meses de embarazo y ahí esperan. Jose y Ana, en el día que hacía un año de su boda, habían dejado a la pequeña Anita con los padres de ella... La vida, que va pasando...

sábado, 29 de octubre de 2011

HOY HAN VUELTO ELLAS


Ellas han vuelto a aparecer. 29 de octubre. La Lluvia me ha despertado atronadora. No recordaba unos chubascos como estos desde septiembre de 2007,... Ha roto el cielo y se ha precipitado sobre el tejado de mi casa. Al principio me he puesto en tensión pensando en las goteras, oyendo el tintineo bárbaro y atronador contra mi casa, y luego, oculto bajo la colcha, me entretuve con el móvil y fue como si se hubiera caído la lluvia, como si amainara de repente. Ha caído mucho agua y el cielo amenaza con seguir las próximas horas llorando. Un vaso de leche caliente sobre la mesa me anuncia que llega el invierno casi, apartando con una hora menos desde esta noche, el otoño que no se decide a llegar. Suena "I wanna be loved by you", la voz de Marilyn Monroe convierte la vista a través de mi ventana en una escena de película, de las de manta y estufa...

Dije que ellas se colaron hoy de nuevo, las gotas de lluvia y su temor a las goteras, el crujido silencioso cada cierto rato sobre la madera de casa, sobre la propia teja... Y con ellas, el recuerdo. Me quedo ante la nevera, al cerrar la puerta, mirando una libreta donde escribías pequeñas cosas y vienes de repente y una vez más a mí. Enciendo el ordenador y el azar pone una foto de los dos... Y sonrío, pensando en el destino y en el cielo, como juegan sus pasadas para que la memoria no sea derrotada por el olvido. No lo será. Bajo la lluvia, ahora que acabo la canción, si apenas quiero pronunciar tu nombre, que me guardo porque te lo debo, entre otras muchas más cosas...

Ayer tuve falla, anoche Junta y esta de hoy un Halloween en el que no me apetece demasiado embarcarme. Espero que sea verdad aquello que tantas veces he pensado que al final, fiestas como las de hoy, se convierten en las mejores noches. Nos fuimos de Cyrano pasadas las cuatro y media de la mañana, con Nick y Marisa, que se fueron antes. Mis huesos agarrotados me recuerdan que faltó descanso pero lo cierto es que mi cabeza y mis ojos andan despiertos. Noto especialmente el frío en las manos, unas manos que aún tengo dormidas desde los ensayos de la obra de teatro... ¡Las cuerdas! Comí con Jose ayer en Foster's Ayuntamiento, donde dentro de nada tendré un sillón con nuestros nombres. Hablamos de muchas cosas, nos pusimos al día e hicimos camino... La vida es muy curiosa: ¿por qué apareció Jose en ella para quedarse? Es brutal todo lo que me ha aportado desde que nos conocimos... En eso se basan las grandes amistades, en que llega un momento que te paras y te preguntas de donde nació la complicidad, el afecto, la ayuda,... Cuando el camino es tortuoso, hay gente que siempre está. Los verdaderos amigos caminan con uno; no es uno de mis momentos difíciles desde luego, pero ayuda saber que no se camina solo...

jueves, 27 de octubre de 2011

CON LA MIRADA PUESTA EN EL CIELO

Hoy el otoño ha traído las primeras lluvias. El cielo es gris londinense. Empiezo la mañana chateando con Ricardo, me dice que saldrá a hacer footing por Greenwich. Mi mente vuela un día más a Londres sabiendo que pronto andaré por allí: lo percibo. Soy incapaz ahora a bote pronto de adivinar cuántas veces he estado. Fui primero con Aurora para descubrirlo y fue un viaje genial, más mío que de ella, pero al final nos gustó a los dos y nos sirvió para descubrir lo fácil que viajamos juntos pese a lo poco que lo hacemos... Estuve con Gloria y la expedición del trabajo en otra experiencia divertida, con momentos muy memorables... Fui con Ana, Manu y Alfredo en un viaje en que nos duchábamos en un armario. Fui con mis padres a descubrir ellos la ciudad y yo lo cómodo que viajaba en esta experiencia que espero repetir... Fui con Hugo a cerrar un año al que se apuntó Leo por la magia que tiene la casualidad y el destino... ¿He ido alguna vez más? Se me olvida si lo he hecho... Pero hay que volver. A Londres siempre hay que regresar... Y yo, esta mañana, a través de Ricardo, de sus zapatillas de correr y de sus clases de inglés he vuelto. Y me volví a abrir las ganas de ir...

Anoche tuve programa en la tele. Ayer tarde me fui con Leo a hablar a los sillones de la tele y le vomité mi estado actual, nos hablamos rápido y me valió de mucho el poder ponernos al día. Después del programa regresé a casa, sin que se sospechase, pese a las previsiones, de que el frío iba a pegar esta mañana como lo hace... Leo escribió en face su teoría sobre el colacao y yo, al rato, escribí en mi muro: "Mi amigo Leo es capaz de convertir una tontería en una ley universal... mi amigo Leo es capaz de darme consejos sin decirme nada... Mi amigo Leo es capaz de un montón de cosas que no sabe, ni yo... Y a mí, lo único que me sigue sorprendiendo es que sea mi amigo... ;)". Hay gente que se merece que les digamos lo que nos aportan, y casi nunca lo hacemos... Estoy pensando en cocinar ahora un entrecot con patatas y me voy a poner enseguida... Lo dicho, que gracias Leo.

Hay otra gente que intenta llamar siempre la atención porque no tienen el cariño suficiente y en vez de ganarlo con sus virtudes, que digo yo que alguna tendrán, intentan hacerlo con ruido, molestando, desquiciando,... La vida es más fácil. Al menos la que yo pretendo vivir. Me he planteado intentar dejar de abrir los ojos a gente que quiere tenerlos cerrados, también me he empeñado en no intentar defender las causas perdidas ni hacer que la gente que vive de rencores e intentando dar pena, convengan que es mejor tener siempre una sonrisa preparada... Yo la tengo. Me gusta sonreír y ser feliz: me gusta ver a la gente sonreír y que sea feliz... y en ese empeño sí que voy a continuar.

Ayer fue el cumple de Makie! Se me olvidó... Lo recordé durante el día y a última hora me quedé sin felicitarla... Lo he hecho esta mañana, para que vea que no me olvido de ellos... De hecho voy a llamar ahora a Jose, mientras cocino. Últimamente me dejo demasiadas cosas en el olvido, y no debo... Baja la lluvia, del cielo hacia la tierra... Es otoño.

miércoles, 26 de octubre de 2011

ALGÚN PASADO FELIZ

Tengo las piernas frías. Dice Hilario Pino en la tele que si alguien echaba de menos el otoño, ya no lo hará a partir de ahora. Mi termómetro, en cualquier caso, dentro de casa, roza los 26 grados. Los pies fríos, las piernas frías y las manos calientes. También la cabeza. Anoche me dieron las tres de la mañana hablando con Sandra en el coche y al final de todo, la noche, fría, que empieza ya a ganarse sus espacios. La báscula me recuerda que estoy abandonando los buenos propósitos, de enmienda, que alcancé después del verano. Acabo de colgar el teléfono a Cris con la promesa de que me llamarán enseguida para contarme algo gracioso y en la tele, las olas negras de Muxía rompen el recuerdo de aquella tarde soleada en el cantábrico que reconocí hace nada. Tengo que llamar a Raúl para ver cómo lleva la vida de repadre. A Manolo le debo una llamada, que ayer se me volvió a pasar. Y a Aurora y Hugo. Hace tiempo que pienso en quedar a comer con Manu, que nos lo debemos desde hace mil... Y sin embargo, paso los días pegados al teclado pasando del facebook a El Mundo, del hotmail a vertele...

Estamos acabando octubre, aunque la previsión meteorológica no lo defienda en absoluto, pero esto huele a cierre, a recta final... Creo que lo he comentado alguna vez, habrá que echar pronto la vista atrás para comprobar cómo se irá este año en el que han ido pasando cosas y ya no creo que muchas más que en cualquier otro momento...

Esta noche tengo programa en la tele. Esta tarde un acto con mayores de Mislata. La agenda es mucho menor de lo que ha sido en otros momentos... A veces pienso en cerrar los ojos y recordar algo para contarlo por aquí, algún pasado feliz o no que venga a mi memoria... Voy a trabajar en ello, a ver cómo me sorprendo...

martes, 25 de octubre de 2011

LOS COLORES DEL OTOÑO SON MÁS GRISES


Los tiempos de otoño son distintos, siempre lo son. En otoño ha nacido Vera, la segunda hija de mi buen amigo Tamarit, que llegó ayer noche a la vida. Me mandó un sms cuando cenaba yo en Amorós con Luis y Gueguel, Jose y Marta, que nos dieron su tarjetón de boda, poco antes de que acudiera Ángeles, a las trufas y los cafés. En estas luces distintas que tiene Levante para el otoño, surge mi día de hoy. Un martes arrastrado sin muchas ganas de mucho, resaca de la película "Entrevista con el vampiro" que vi anoche hasta las tantas... Las tantas es una expresión coloquio-temporal que está en desuso y que habría que recuperar, pero tenemos tanto tan medido que ya nadie reclama su uso... Me levanté tarde, al sonido del teléfono, cuando me despedía del cansancio. La persiana cerrada al tope me hizo recordar que mirara el reloj y me desperté recordando que ayer los papás se habían ido de crucero, hablé con ellos al borde de su partida... Ahora mismo los ojos me pesan, tengo los párpados hinchados, tras una siesta tardía, y hago minutos para esperar que me recoja Angelita y sigamos escribiendo las líneas que nos quedan. Esta noche tengo reunión de la Directiva de la falla, pero los colores del otoño me dejarían en casa, atado a esta silla ahora, a aquel sillón luego, a la cama, descansando de un descanso... El otoño y sus colores, que son más grises.

Anoche me reí muchísimo. Contamos anécdotas, yo alguna perdida de la India y la maleta de Berlín, que también recordará mi Mamen Osuna. Jose y Marta, escandalosamente divertidos, de cómo se conocieron... De sus primeras citas. Luis y Gueguel, de algunas de las suyas... Y me reí muchísimo viendo, como entre sonrisas, se nos pasaba la noche. Ayer tarde pensé en escribir, en comenzar a escribir una historia, pero al final me pudo el cansancio y el no hacer mucho. Me pide el cuerpo descanso, relax, me pide silencio y me empujo a no desgastarme mucho más porque no he dormido mucho últimamente. Nos hacemos mayores, irremediablemente y por fortuna. Y como dicen los anuncios de la tele, eso se nota...

Tengo pendiente llamar a Manolo. De vez en cuando pienso en pegarle un toque, y al rato ya no lo recuerdo. Reconfiguro la agenda intentando no perder nada de lo que me queda por hacer. Y el cuerpo me pide hacer menos. Y hoy, antes de la siesta, pensaba, por qué no, ahora que puedo, le doy placer al cuerpo y hago como que no hago más. Pero claro, las vacaciones, acabo pensando, son para el verano, como las bicicletas... Y ahora estamos de otoño, con sus hojas caídas y sus colores, que son más grises...


domingo, 23 de octubre de 2011

PRINCIPIO O FIN

Hoy, ¿empieza una semana o acaba otra? Es una paradoja que al borde de las once de la noche me aborda. Habitualmente siempre he entendido que el domingo era el fin de todo y del fin de semana principalmente, pero ahora me planteo si hoy se acaba o a partir de ahora empieza... Y me parece una lucha consistente entre el optimismo latente que me acompaña siempre y el pesimismo que se fortalece en época de lluvia y grisores.

Hoy, ¿empieza o acaba? Por lo general para muchos es el fin de lo bueno porque llega el lunes, pero los lunes nunca fueron un día que yo odiara. No creo haber odiado nunca ninguno, pero a lo mejor, si tuviera que elegir, los miércoles que te dejan tan atrás el pasado como lejano el futuro... No sé.

El fin de semana que pasa ha sido más que intenso, intensísimo. El viernes cenamos todos en la falla y al acabar nos fuimos Angelita y yo al Cyrano a acabar la noche con Nick y Marisa, que echaban risas para empezar entonces el finde. Nos lo pasamos genial y casi me acostaba a las cuatro de la mañana con la vista puesta en el almuerzo que el sábado por la mañana tenía en Benetússer. Me levanté a las ocho de la mañana, reviscolé con una ducha caliente y me fui con Manolo en el coche. Almuerzo y recogida a casa. La tarde la pasé con una siesta de casi tres horas, que no llegué. Pero necesitaba descanso porque por la noche tocaba despedir el reinado de Marta y Cristina en la falla y dar la bienvenida al año de Sandra y de Mireia.

Comenzamos la fiesta con retraso de treinta minutos pero entre muchos amigos y con ganas de empezar el año. Casi fue la manera de dar pistoletazo a las fallas de 2012. Empezamos el camino hacia el fuego... que todo lo quema y casi todo lo purifica.


Fuimos echando la noche. Vinieron Boro y Elena con Sergio Abril. Salva Ferriol y Vanessa, que son un encanto. Y echamos las horas de risas contando cosas de aquí y de allí. Me llamó Susa que andaba por Cyrano y para allí me fui, me había dejado ya atrás un par de tristezas...



Eché el cierre al Cyrano a las tres de la mañana más o menos. Pablo me envió un mensaje que estaba en Indiana, bueno lo que ahora es Superclub, para que me pasara por allí. Y me pasé por allí y nos fuimos a Mirror. Nos echamos unas risas y un taxi nos dejó en mitad de la avenida cuando empezaba a clarear el alba... Me he despertado varias veces, con sueños repetitivos y reiterativos, pero a la una me levanté definitivamente. He cogido el metro y he llegado a casa de los papás a las tres de la tarde. Estaban Rosa y Edurne. Decididamente, Edurne ha crecido, pero tiene un talentazo que tira de espaldas... Está mayor y tiene dotes de maestra. Me ha dado clase y me he reído con ella muchísimo. Me ha recordado a mí mismo, como era de pequeño capaz de ausentarme de los mayores con cuatro periódicos en casa de la tía Ofelia y jugar a los colegios, a los pupitres, a los profesores,... Edurne se va haciendo mayor y nos regala momentos fantásticos, únicos, divertidos... Se le fue la carcajada hoy y me encantó su último abrazo. Es un cielo, un trocito pequeño de cielo que lo hace todo mejor y más bonito...

La tarde ha sido en casa de Ángeles escribiendo presentación, que la tenemos a la vuelta de la esquina. Y he regresado por la Gran Vía de los suelos llovidos a coger un autobús y volverme a mi realidad vía whatsapp. Llego a casa, tomo un vaso de leche con galletas y veo el "Tú sí que vales"... Mañana es lunes, empezará a acabarse la semana...

sábado, 22 de octubre de 2011

LA SEMILLA QUE TENGO EN MI CABEZA


Me da la clave Troy: "la semilla la tienes en tu cabeza". Vengo esta mañana de un almuerzo del partido en Benetússer, anoche en la falla, pasamos por la semana cultural de Cuba - Puerto Rico y luego al Cyrano, con Nick y Marisa. Nos dan las tres de la madrugada cuando regreso con el taxi a casa. Por la tarde ayer tuve una comisión de Interior que duró dos horas. Esta mañana me comentan que andan diciendo cosas por facebook sobre mí, de repente parece ser que estoy entre los objetivos... Hay momentos que me recuerdan a la canción de Alaska. Lamentable. Esta mañana Troy, que vuela a Londres, como os decía me da la pista: "la semilla la tienes en tu cabeza". Y es cierto, la semilla que decide lo que me gusta y lo que no, lo que me apetece y lo que no, lo que busco y lo que no... Y sinceramente se dispara en mí, con mi soledad mismo, ahora, en este momento, la voluntad de hacer lo que no debo y dejar de hacer lo que presiento que sí que me toca. Esa semilla que revolotea alrededor volvió anoche a germinar: la comodidad frente al desafío, la tranquilidad frente al sueño, la seguridad contra el destino,... Y en la batalla se mecen los deseos y se despierta la semilla... una vez más. Troy, en una conversación de chat, me da la solución, que gana enteros, aunque me prometa a mí mismo que acabaré haciendo lo que no me apetece y postergando lo que querría... A veces voluntad y destino no van de la mano, ¿pero hacia adónde voy? No lo sé... Ni quiero plantearlo. Repito: no quiero.

Keko responde que si piensas en las semillas no pasa nada, que hay que regarlas para que florezcan. La mañana me ha puesto a los amigos como filósofos básicas de una realidad que desconocen. Y ahora, en un ataque de sensatez, saliendo del personaje que cada uno de nosotros llegamos a ser, me planteo: ¿sacamos la regadera a pasear y que germinen las semillas? Despierto. Vuelvo a la realidad. No crecerá la planta... Aunque cada vez hay más pequeños pasos que me llevan a decidir cosas distintas a las que mucha gente cree...

A menudo, por aquello de ser una persona más o menos pública, creo que mucha gente se hace a la idea de conocer perfectamente por la cabeza. Y yo, que soy un tío tan claro como transparente, pienso que es fácil averiguar cómo soy. Lamento que otros, intencionadamente, por aquello de la política, jueguen a decidir cómo soy o extiendan rarezas sobre mí. Lo lamento pero no porque me importe, sino porque me molesta algo que tengan una intencionalidad tan bárbara de oscurecer cómo soy en vez de sentarse en una mesa conmigo a tomar un café. Pero he descubierto en esto de la política que hay mucho "cerrao" de mollera que como la Esteban mata por sus siglas y no atiende a más... Nos estamos perdiendo mucho los políticos si no somos capaces de aportar nada más... Y así, entre aquellos pensamientos y estos, la semilla está en mi cabeza,...

No me preocupa tener una semilla por regar en estos momentos, me entretiene algo más saber que está, que la percibo, que la siento y que en caso de echarle agua podría empezar a germinar un nuevo camino... Pero de momento, ya os digo, latente y sin intención de regar nada...

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...