sábado, 13 de noviembre de 2010

SÁBADO

Sábado imparable: me despierto tarde porque anoche nos dieron las tantas en Cyrano, con visita sorpresa nocturna de Vanessa y Raúl, Angelita, Laura, Luisete y servidor... El cielo se ha despertado por Levante con una nube rosácea que me obligó a sacar el móvil y hacer una foto. Me despierto y como algo, dos kiwis, frente al ordenador. Algo de ordenador y música. Me voy a presentar al equipo del Mislata Fútbol Sala. Antes, por el camino, felicito a Aurora que cumple años. 13 de noviembre: es el cumpleaños que siempre he tenido grabado y que hoy me ha recordado (traído a la memoria) el Facebook.

Me he ido luego a la tienda (qué preciosa tienda) de María Victoria Liceras, a la que siempre es devoción escucharla: tropita y mucha coña. Nos vamos luego a Santa Catalina: un chocolate calentito. Taxi y a casa de los bravis, que nos vamos de cena... Suena El Último de la Fila. Me recuerda la piscina de Rubielos, siendo joven. Más joven...

Me duele la garganta. Carol me busca medicación.

En los valles me pierdo, en las carreteras duermo... Ahora, sopla el viento...

viernes, 12 de noviembre de 2010

ANOTADO


Una memoria visual. Agosto. Un mensaje repetido en las últimas horas: ya tengo Ibiza en la previsión. Agenda a corto plazo: el camino ha empezado hoy. ¿Adónde llegará? Caminemos...
He roto mi propuesta de no fallaros en noviembre: la semana ha sido a tope. A tope en el trabajo, en la tele, en la falla... Hemos acabado el apropósit al "alimón" con Angelita y con la incorporación fantástica de Pepe Bea: ¡cuántos momentos hemos vivido! Ahora, a estudiar, que es lo que toca.

La actividad ha sido frenética, tanto que no he podido acudir a mi cita con las hojas perdidas: hasta el miércoles por imposibilidad, ayer un poco por indecisión. Sea como sea: vuelvo.

Estoy optimista. Me lo dejo aquí anotado...

lunes, 8 de noviembre de 2010

ESENCIA

Os dije que dejaría que pasaran unos días antes de escribir sobre la boda de estos dos amigos: han pasado nueve, casi. Entenderéis mejor lo que escribo si os buscáis la canción Pothograph de Jamie Cullum. Poned los altavoces. Dadle al play y cuando empiece, leer esta carta de amistad. ¿Preparados? Vamos...

Jose es un ser especial. Grande, en un cuerpo pequeño. Tiene la mirada inquieta, brillante. Es especial. Ana es una mujer bella, por dentro y por fuera: un amor de mujer. Hace unos días decidieron pasar por el altar, civil, donde el cura era yo... Cosas del amor, y de las amistades. Desde el primer momento, he vivido esta boda como algo especial. Surgieron silenciosos de la nada, y han alcanzado las cotas más altas de cariño. Las colinas más lejanas de amistad. Amistad. AMISTAD (Con mayúsculas).

Aparecen y desaparecen, entran y salen. Los amigos son como riberas de río en la vida que van marcando caminos distintos, de frecuencia impar, con caudales en continuo movimiento, que sin dejar de moverse le llevan a uno adelante, navegando de una manera sublime.

Ana y Jose son dos amigos que han aparecido de repente y porque el destino, que nos lleva la vida de ventaja, los ha puesto para recorrer juntos el camino: el camino sería más triste sin ti. Y sin vosotros... La suerte de uno llega de la mano de aquellos que la vida invita a participar de una misma fortuna. Y la mía, se llaman: AMIGOS. Y tú, que lees ahora, también estás...

Nos juntamos alrededor de ellos. Les vimos, nervioso a él, sin dejar de hablar. A ella, feliz. Tranquila. Espectacularmente guapa y tranquila. Bajo el manto de la humedad, Jose esperó a Ana junto al altar, que fue una biblia de amistad resuelta en pocas palabras. Yo les vi de frente y me costó mantener la emoción. A ellos les brillaba la mirada. José, mi ángel de la guarda en tantos momentos. Ana, el ángel que protege a José. Y los dos, allí, amor puro y en esencia. Porque estos dos son ante todo esencia... Y yo fui testigo. De ese amor, de esa esencia... Pero fui mucho más: uno más de las muchas personas que vivimos cada segundo como si fuera nuestra fiesta, que nos perdimos en la noche, que cantamos, que bailamos, que llegamos a ver esa esencia entre nosotros...

Eso son José y Ana. Esencia.

domingo, 7 de noviembre de 2010

MIS HÉROES


Héroes. Ayer salí del cine que no podía hablar. Demasiados recuerdos, demasiadas emociones, demasiadas experiencias... Sin embargo, hoy, reviso la peli que anoche descubrimos Angelita, Carol y yo en los UGT Cinécité; y me siento lleno de vida, de experiencias, de esos mismos recuerdos que ayer me emocionaron hasta la saciedad... Héroes es, ante todo, y mucho más que una película, mi diario de juventud: la Bicicross azul de mi primo Miguel y mi cubo de rubbik, las escapadas a media tarde, los sueños, los juegos, las peleas, mis amigos (lo que ata y desata la vida), el pintar cartón de gris en el corral de Carrañica, las meriendas de tulipán, el querer volver a ver a los amigos, el intentar recordar cuál fue el mejor verano de mi vida...

Ayer, y no pudo ser de otra manera, me vine abajo cuando recordé aquello y empecé a echar en falta a los que ya no están. La película es bárbara y para los que hemos tenido algunas vivencias particulares, desgarradora. Pero es tremendamente bella. Real. Bibliográfica: de verdad, hubo momentos que pensé estar dentro de la película, porque su Guarida del Oso era mi Cara del Gurugú; porque su primer beso era el primero robado en la oscuridad de la noche, porque su Colo era mi Edu,... Anoche lloré bárbaramente en el cine: porque eché muchas cosas en falta, porque te recordé, porque aquella película era mi vida... Y di gracias al cine por devolverme la magia de un recuerdo, y hacer que te recordara a ti (que te recuerdo mucho). 

Y ayer volví a prometerme que no tendría más deseos que ser feliz siempre...

sábado, 6 de noviembre de 2010

MI GENERACIÓN


Veinte años después, casi nada. Después del cole, después de la vida... Con el paso de los años y de los sueños, de las memorias y de nuestros recuerdos. De las revisiones. De las esperanzas y las desesperanzas... Anoche, con nuestras mochilas cargadas de vivencias, de temores por no llegar a reconocernos o nada que decirnos, nos reencontramos los amigos del cole, con los que empezó la vida. ¡Qué experiencia pardiez!

Me anduve la tarde pensando cómo sería aquella noche. Había sido de los que querían volverse a juntar, pero llegado el momento quizá pesaba algo, o demasiado, el romper una barrera creada por el pasar de los años... Y allí, en El Jardín, mi generación. La generación con quien destrocé el MSX, aprendí a jugar a detectives, me peleé o me invitaron a sus cumpleaños. Mis pequeños amigos de los belenes vivientes, de los festivales de playbacks, del teatro escolar, de la Insula Barataria, del Sueño de la noche de verano,... De hacer falla y quemarla en el patio, de tantas cosas...

Fue una experiencia increíble. Produjo una sensación especial, única, difícil de describir. De contar, como os cuento todo...


Me costó reconocer a alguien, pero muy pocos. Me costó recordar a alguna persona, pero fue cuestión de tiempo. Y no nos costó nada calentar y empezar con el "revival", razón indiscutible de la cita. Fueron pasando muchos recuerdos y una sensación en todo momento de: no puede ser verdad. Pero lo era. ¡Vaya que sí lo era!


Y era verdad que estaba la espigada Melisa, mi amiga de infancia, la mujer seria y callada que nunca lo fue conmigo. Mi compañera de fatigas, de recuerdos, de patios de recreo, de bocadillos en papel de plata (y creo recordar que ella de pan integral).


Y vino Villora: amigo del alma y compañero de fatigas, con quien celebramos cada victoria, cada tarde de juegos, cada examen preparado con los pies apoyados en alto... Y fue una alegría ver que ha crecido, que tiene dos hijos guapísimos, que no le ha cambiado nada la mirada... Y vino mucha más gente: mis amigos. Mi generación. Aitana, con su padre don José. Maricarmen y Maribel, que no han perdido dulzura. Luisa, que no ha envejecido nada. Reme, Póveda, Trillo, Chechu, Jorge, Mayordomo, Roberto, Jesús, Fede (y sus padres), Carlos, Sandra, Pedro Salas... ¡Mi gran amigo Pedro Salas! Qué fuerte... Lo de anoche fue un subidón de azúcar, de recuerdos, de momentos,... de muchas cosas, compartidas con todos. Con mis amigos, de toda la vida. De la vida que nos ha separado veinte años, pero anoche fue como si saliéramos del cole. Y le dijéramos adiós a Héctor, el conserje, gritando entre la algarabía del patio pequeño, que brotaba en primavera, ante el descampado, y el quiosco de Claudio... Hasta que por la tarde volvíamos a empezar con nuestras clases, con nuestras mochilas, nuestras mesas, y aquella ventana, desde la que se veía la casa de Melisa y el cielo y yo, miraba hacía arriba y pensaba dónde nos llevaría la vida, siendo un niño...

Y ayer la vida volvió a llevarnos al cole. Gracias.

viernes, 5 de noviembre de 2010

AL CONVENTO

"En ocasiones pienso que me gustaría por un día meterme en un convento, sin cobertura, sin internet, sin..... Es necesario tanto trabajo, tanto estrés, tanto ???? Algunas veces me planteo si no estaremos realmente equivocados de seguir un ritmo de vida como el que seguimos". Me lo deja escrito Vicente al respecto de la hoja perdida de anoche. Si no fuera por la cobertura, no podríamos hablar por teléfono y si no fuera por internet, no podría tener la satisfacción de saber que has vuelto a las hojas perdidas... Que volviste a encontrar...

A veces también pienso en estar en un convento, no de por vida, claro está, pero si ausente. Un tiempo. Si algún día te lanzas, mi amigo, avísame. Estaríamos sin cobertura y sin internet, pero probablemente nos podríamos poner al día de muchas cosas. A mí mi trabajo me gusta. La mayoría me preguntáis siempre cómo llego al final del día atendiendo bien tantas cosas. Quizá por eso, porque me gusta. Como a tú el tuyo: y en eso nos hemos de sentir afortunados, porque no siempre todo el mundo puede disfrutar de lo que hace. Nosotros, es verdad, vivimos agarrados al trabajo: no sé si es un vicio o una virtud. En cualquier caso, lo importante es que sigamos haciendo huecos en nuestra vida para descongestionarnos. Y hacerlo teniendo amigos como tú, como vosotros que leéis, es una gozada. Ese sí que es un tesoro.

Ayer hablaba precisamente de las energías. Yo creo que como nunca paro, como ando siempre en algo, de un lado a otro, tengo tanta energía. Mi trabajo me recarga las pilas. Y sí, Vicente, yo también he pensado alguna vez apagar el móvil o desconectarme de internet, entrar al convento y buscar aire (aire y probablemente silencio).

Echo en falta el silencio. Anotación al margen: necesito un segundo. Como con mi amigo en el Zen ahora, ceno con los compañeros del cole... Un reencuentro de veinte años después. Si alguien me dice algo de su trabajo, yo diré: "lo hablaba esta mañana con mi amigo Vicente, que queremos entrar en un convento...", aunque hoy no nos hayamos hablado y los dos seamos conscientes de que acabarían por tirarnos de cualquier convento por folloneros...

Pd: Me alegra que Leo me esclarezca el susto de esta mañana, por dos motivos. Primero, somos más pobres pero ya hemos dado un paso. Segundo: el cielo respira nubes blancas. Hace un día excepcional...

jueves, 4 de noviembre de 2010

UNA CARTA DEL TAROT

La fuerza

























"Deberán aprovechar la primera parte del año para descansar, reflexionar y despejarse de la rutina laboral. Con su energía interior y fuerza física renovada podrán dar comienzo al desarrollo de su potencial creativo. Deberán dejar de lado su orgullo y sus ansias de poder, para evitar los conflictos con sus compañeros, porque serán ellos lo que lo ayuden a escalar posiciones en su trabajo. Controlando sus emociones, podrán conseguir la serenidad necesaria para mantenerse al margen de los conflictos laborales que no son de su incumbencia y poder enfrentar los propios problemas laborales, que se les puede presentar. Comiencen a planificar muy bien los pasos a seguir, porque tendrán la oportunidad de cambiar de trabajo o iniciar un trabajo independiente, que vendrá de la mano de gente nueva que conocerán a lo largo de este período. Investiguen muy bien su entorno y los negocios, ya que tienen la oportunidad de cerrar un muy buen negocio de palabra. Si siguen demostrando su esfuerzo tendrán buenos reconocimientos por parte de superiores." Esto es la fuerza. Una carta del tarot.

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En resumen se acaba el día: en resumen ha sido un día esforzado. Me había previsto comer algo al acabar de trabajar y tirarme a dormir, porque me acosté después del programa y un Foster's, con Gisbert, Boro, Elena y Leo. Cansado: con ganas de dormir y me costó. Y esta mañana se hizo de día y sin previsión me levanté y me fui al trabajo, y me dejé caer antes por una exposición con fotos históricas de Mislata que es una delicia. Y luego tuve un plenario y una reunión. Y visité unas obras y un colegio. Y llegué al despacho, cansado. Y me fui a comer, por cuestiones de trabajo y llegué a casa y me fui, después de hablar con Vicente al teléfono: que da alegría. Reunión de partido. Y vuelta a casa y al mundo en coche. Y mil planes en la cabeza. Y llamo a Leo y hablamos media hora... Y acabo con todo y recuerdo que no he escrito y pienso: ¡mi blog! Y me vengo (pero de venir, no de vengarme). El jueves huele a venganza, como el miércoles a ceniza...

Mi carta del tarot: habla para un año, de trabajo... Porque hoy el día, cansado como lo empecé, ha sido de trabajo. Y al final, en esta noche de invierno, miro al cielo y estoy contento. Y con optimismo. Y leo entre líneas... Y pienso. Leo, entre líneas... Y Leo Marín.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

UN CROISSANT


















Desayuno continental. Croissant francés a primera hora de la mañana.

Me llega tu "Hola" y es el mejor "Buenos días" que he tenido desde hace mucho tiempo. Porque no lo esperaba, me viene mejor. Estoy en una reunión en el despacho y pienso cómo os va allí, alejados del mundanal ruido diario, haciendo un descanso en el camino. Un camino que sería más triste sin mí, me dices. Y sin vosotros, digo. Y entonces pienso en no prorrogar la conversación por no romper vuestra paz, allí. Y me llega otro mensaje tuyo, que me toca el corazón. Me hablas de momentos inolvidables, pero son los que me habéis regalado. Y los que espero tener, que no nos los quiten, que no se nos borren, que no se debiliten. Porque, de repente, y sin saber por qué, he entrado en el camino, me habéis dejado pasar a vuestra vida y me siento más completo desde que andamos juntos.

Me mandas una línea más y para mí es aire puro: respiro. Respiro con los pulmones llenos de felicidad. Y me hacéis sacar un lado que desconozco y que cuesta y se alarga el compromiso: que... os quiero. "Que... nosotros también". Y para mí es suficiente, porque lo es todo.

Me encantó desayunar juntos esta mañana. Gracias. Por muchas más cosas. Ha sido el mejor croissant que he probado en mi vida...

martes, 2 de noviembre de 2010

RENACER


Hoy me levanté sin ánimo de hacer nada más. Me reinventé la mañana, con un dolor de garganta, y me pusé en marcha. Caminito a... Me llamó Nuria para ver si nos veíamos en la puerta del Ayuntamiento. Cuando le vi tuve la sensación de siempre: como si nos hubiéramos visto ayer. Que no era el caso... Junto a la máquina de café descubrí que el tío Voro ha muerto esta mañana, esta calurosa mañana, dos de noviembre, día de difuntos. Era poco más que una institución en Mislata, en la Mislata que aún se sabe Mislata, y es historia, y es recuerdo, y es esencia de pueblo... Tenía 83 años, un pulso inquieto y el humor a prueba de balas. Triste por viudo e inagotable. Tenía de siempre el aspecto de haber sido mayor de lo que era, por vivido. Y se ha ido. En estos días he recordado otras personas que se fueron... Siempre pensé en el momento en que el tío Voro dijera adiós, y sin esperarlo, ha llegado el momento. Se va mucho más que una persona. Un ser especial, alguien importante para la vida de la calle y un personaje al que saludaba a cada momento: "Bon dia, Voro". "Bon dia" contestaba con el puro a mitad de la boca, cogido con disimulo bajo dos brillantes ojos que parecían no mirar a ningún lugar...

Hoy tenía que haber sido primavera y surcar el suelo un manto de agua, de pozal que acaba de limpiar la casa. Hoy tendría que haber sentido el frescor de la tierra, como acaricia en mis recuerdos de infancia. Hoy tendría que haber sido un callejón toscano, plagado de plantas, que regresa de mi recuerdo, el que acogiera una visita fugaz. O una fuga, en toda regla...

He ido a comprar cola blanca: he arreglado el portarrollos del baño. He hecho unos macarrones. He fregado. He adelantado en la limpieza del disco duro y ahora, en cuanto recoja un poco más el comedor, me iré a una reunión y al casal: primera lectura de la presentación... Suena "Renaceré" de Raphael... Renaceré...

Renacer. Importante.
Me voy a limpiar el comedor o no haré nada. Maravilloso, corazón maravilloso... La música que sigue.

lunes, 1 de noviembre de 2010

PRIMERO DE NOVIEMBRE

Halloween en El Orfanato


Anoche fue Halloween. Así que, un año más, volvimos a la carga con aquello del disfraz y la risa nocturna. Celebramos la fiesta en el casal de la falla con una fiesta de miedo donde nos reunimos pocos, pero lo pasamos genial. Venía yo con el cansancio a cuestas del fin de semana, de la boda que no ha cesado. Pero al final nos plantamos en casa de Angelita, Sergi, Laura y servidor; con nuestras telas, agujas, lanas, calcetines, zapatos y demás. Unos "babis" y muchas ganas y al final, conseguido: nos disfrazamos Sergi y yo del niño de El Orfanato (Simón nos dijo la wikipedia) y Ángeles de Belén Rueda (Laura en la peli). Carol llegó tarde y cansada del fin de semana, lo justo para disfrazarse y hacer pareja de cine con Laura: las dos iban de Morticia Adams, aunque mano a mano, parecían Azúcar Moreno.

Bajamos a cenar al casal, donde estaban ya el resto y, en nada, cuando llegaron los últimos, nos pusimos a cenar: vinieron Aure y Vero también con Ricardo que se salía con el disfraz de Scream. Divertido. Acabamos de cenar y nos pusimos a jugar: ni siquiera hubo café. Nos echamos, como cuando éramos pequeños, unas sillas musicales y un pañuelo para no parar nada de nada. Fuimos hablando, haciendo corros y recogimos a la una de la mañana. Nos echamos la noche al Cyrano: estaban Leo y Cris, Boro y Elena, Eduardo y Cristina, Gueguel y Luis,... Un baile de parejas, vaya. Yo estaba cansado. Se pasaron Palmira y Carles, quien me propuso cena pronto con Pepito y Ramiro. Habrá que cuadrar agendas, porque apetece. Nos vinimos a casa más tarde de lo que esperaba. El reloj marcaba las cinco de la madrugada por un despiste, por una dejadez. Ya en la hora, ahora... El frío me acompañó a través del sueño hasta despertar hoy, primero de noviembre. No ha habido sol. No hay rastro del verano de una manera definitiva. La humedad, que cala los huesos. No he comido, sí he guarreado con bolsas de picoteo y una light. Suena Luz Casal, antes el descubrimiento del día: R. Kelly (Aconsejable). Me iré al cine ahora y luego a cenar algo rápido. He ordenado fotos, he visto algunas, he recordado cosas... Este lunes se me ha ido como un domingo de dejadez absoluta...

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...