miércoles, 2 de diciembre de 2015

UN DESPUÉS

Han pasado casi cinco meses desde que los colgué. Doce desde que los compré en la soleada calle entre tuk-tuks que se desparramaba a lo largo de la sombra de un tsunami. Vinieron papá y mamá a comer, en mitad de una conversación partida. Los miré y estuve tentado de preguntarles si los habían visto. No dije nada y callé.

Al acostarme anoche los veía en la pared sin luz y adivinaba contra ellos sombras que se movían. Al rato caí en que eran los cuadros, los tres, y nada más. Los miré y recordé las playas y las patatas. Las alegrías y las esperanzas. Sin pensar que nos iban a caer encima tantas cosas como en este año fugaz se han sobrevenido. ¡Qué año, pardiez! Y que paz aquella de los elefantes y las olas, los pescadores y el paseo junto al mar... Recuerdo las fotos perdidas del album que voló para siempre y algún atardecer. Un ron pasado de azúcar y una amiga llegada de Qatar. Unas risas y un antes... y como siempre: un después.







Julio 2015. Siete meses me ha costado poner estos cuadros donde acabo de ponerlos... Tenía los cuadros, mis recuerdos, paredes (aunque decidí hoy en cuál colgarlos)... Tenía el martillo y me faltaban los clavos, que encontré el otro día. Siete meses... pero ya están. Mis recuerdos vuelven a ocuparlo todo. Y eso, con este cielo nublado, me hace volar más, cargado de nostalgias... #CosasqueSoloMePasanAMí

martes, 1 de diciembre de 2015

SE EMPIEZA A ACABAR

Se empieza a acabar el año. Un año convulso, lleno de historias. De momentos. Irrepetible. ¡Señor cómo son los impares conmigo! El caso es que he pensado traer de la memoria algunos momentos de este 2015... algunas pequeñas historias que os fui contanto. Ésta hablaría de volver, de subir, de regresar, de recuperar, de oportunidades... de nuevas metas. Yo que nunca me las pongo. Gracias por acompañarme en este camino.



JUNIO 2015. A veces, en nuestra vida, creamos laberintos de los que parece difícil escapar. Como telas de araña, nos empujamos a espirales infinitas que nos hacen caer. Yo, sin embargo, encuentro en cada punto de inflexión una oportunidad. Y cuando lo alcanzo, me intento disparar con ansias de crecer. Tengo la sensación de llevar toda la vida creciendo. Y la seguridad firme de que me queda muchísimo por aprender. Lo reconozco: ni un "nuevo Jaime" ni "renacer de mis cenizas", ni nada tan literario... Simplemente: tengo por delante mi vida entera. Y la andaré con nuevas metas.

A GOLPE DE HORÓSCOPOS

Os voy a contar algo que me ha pasado hoy. Las pelis de Antena 3 lo anunciarían como "una historia basada en hechos reales". Simples. Pero reales. Cuando iba a tomarme el café (el primero del día) mi horóscopo me recomendaba desde el periódico que le ponga una sonrisa a mi vida, yo que sabéis que la llevo de oreja a oreja puesta por bandera. El caso es que, con el descanso de la noche cogido a la espalda, he pensado en algo tan sencillo y que tan pocas veces hacemos. Y me he dicho a mí mismo: la sonrisa no se pierde (ni aunque te la quieran robar). El caso es que una amiga - desde tan cerca como lejos - me ha escrito para decirme que me había equivocado con un mensaje en un grupo de whatsapp (¡malditos grupos!). Ni veinte segundos me ha costado enviarle un mensaje a la persona que ha cargado con un enfado que no le correspondía y me he disculpado. Aceptadas las disculpas, hemos seguido con lo que siempre hemos sabido hacer: reírnos juntos. Y ahí me he percatado que lo que mi amiga me aconsejaba y lo que decía el horóscopo me invitaban a lo mismo: a que no pierda ni mi manera de ser, ni mi sentido del humor ni mucho menos abandonar la sonrisa... Y es verdad. Cuando miramos a la vida con nuestra sonrisa, todo tiene un sabor más especial. Mejor. Siempre he intentado empujarme por la senda del buen rollo. Por aquello que de los cuatro días que son la vida, dos son noches y los otros dos no pueden tenernos enfadados. Y aunque hay decepciones, desilusiones, tristezas y tragedias; al final del camino nos queda tomar decisiones y mantener la cabeza alta. Reponsabilidad y dignidad personal. Quienes me conocen saben que me muevo por justicia y con lealtad. No pido otra cosa. Pero además, como me hago mayor, empieza a costarme mucho más el moverme. Y no es que no sepa rectificar... Que eso sabéis que lo hago cuando me equivoco. Por eso, hoy, cuando he leído el horóscopo he pensado que toca volver a la #FelicidadBásica que merezco y que comparto como nadie. Por eso, cuando mi Mamen, mi Osuna, me ha dicho que no había estado "fino"... he recapacitado. Y por eso, cuando me he disculpado con mi "hermano" Tato, me he sentido mejor (aunque haya pasado el trago de sentirme pelín mal por no haber sido justo con él...). La vida me va enseñando cada día. Y hoy, a golpe de horóscopos y amigos, me he dado cuenta de que sí. De que vuelvo a la sonrisa. Y que solo quiero a quienes la traen o a quienes quieran compartir la mía. ¡Qué no hay más! Que esto es vivir... y yo, vivir, vivo con una sonrisa puesta. #BronchudFactoryOfThoughts #PidoPerdón #FelicidadBásica

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14.

DIARIO DE UNA CATARSIS. Capítulo 14. "Bendita locura" En la limpieza de fotos, anoche, volvió a aparecer el bueno de Paulin...